Trabajadores del manipulado de Almería y Granada exigen mejoras salariales y laborales

Cientos de personas se movilizan en Almería para reclamar un convenio colectivo digno y poner fin a la precariedad en el sector hortofrutícola.

Imagen genérica de dos manos estrechándose sobre un escritorio con documentos borrosos, simbolizando una negociación.
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Imagen genérica de dos manos estrechándose sobre un escritorio con documentos borrosos, simbolizando una negociación.

Cientos de trabajadores del sector del manipulado de Almería y Granada se han manifestado en Almería para exigir mejoras salariales y condiciones laborales dignas, ante el bloqueo del convenio colectivo desde finales de 2024.

Alrededor de un millar de personas se congregaron en la Rambla de Almería para demandar un cambio radical en las condiciones laborales. Las principales reivindicaciones incluyen jornadas estables, un salario mensual superior al Salario Mínimo Interprofesional y una jornada laboral de 40 horas semanales, en contraste con las 48 horas que, según los sindicatos, pretende la patronal.
Representantes de las organizaciones sindicales UGT y CCOO de ambas provincias destacaron la importancia de la unión para enfrentar a una patronal que, según denuncian, se niega a negociar. En Almería, se solicita una subida salarial del IPC más un 3,5%, mientras que en Granada se ha logrado un incremento del 8% en su convenio.

"No quieren trabajadores, quieren esclavos, basta ya de explotación en el campo almeriense y de desprecio a las mujeres."

la secretaria general de CCOO Andalucía
Durante la concentración, se hizo hincapié en las duras condiciones de trabajo que afectan a un sector donde el 80% de los empleados son mujeres, llegando a calificar la situación de “explotación” laboral. También se subrayó la necesidad de garantizar la conciliación familiar y laboral, criticando la incertidumbre que viven muchas trabajadoras respecto a sus horarios y vacaciones.
Los intervinientes lamentaron que, a pesar de que el sector abastece a Europa y muchas empresas obtienen grandes beneficios, los trabajadores fundamentales para esta cadena se encuentran “trabajando el máximo tiempo posible legalmente y cobrando el mínimo posible, el SMI”. Se mencionó la posibilidad de detener la actividad para impedir que la fruta y verdura de Almería y Granada lleguen a los mercados europeos como medida de presión.
La concentración se llevó a cabo bajo altas temperaturas, y los sindicatos denunciaron que la alcaldesa de Almería no facilitó un lugar más adecuado. También asistieron representantes de partidos políticos, como el Partido Socialista, que mostraron su apoyo al sector y criticaron la actitud de otras formaciones políticas y del presidente de la Junta de Andalucía por, según ellos, “dar la espalda” a los problemas de precariedad y brecha salarial que afectan a estas trabajadoras.