Convocados por el sindicato EHNE de Gipuzkoa, los usuarios se reunirán este jueves a las 18:30 horas. El encuentro busca aclarar las implicaciones de la normativa actual y explorar posibles alternativas legales ante las nuevas obligaciones impuestas.
La normativa exige la instalación y mantenimiento de contadores individuales, la comunicación de lecturas de consumo, la realización de controles sanitarios y el pago de un canon por el uso del agua. Estas medidas han generado malestar entre los propietarios de caseríos y viviendas rurales.
Desde el sindicato subrayan que las infraestructuras para llevar el agua desde los manantiales hasta las viviendas fueron construidas por los propios usuarios y sus antecesores, sin recibir ayudas económicas externas, lo que consideran una carga desproporcionada.
“"Estamos analizando con el abogado si es posible utilizar sistemas alternativos a los contadores aprovechando las opciones que permite la normativa."




