Según los datos del Colegio de Arquitectos de Cataluña, la superficie visada para construcción o rehabilitación ha alcanzado los 2,41 millones de metros cuadrados. Aunque la vivienda sigue siendo el uso principal, con cerca de 1,6 millones de metros cuadrados, su crecimiento se ha estancado en un 0,54%, mientras que las actuaciones para otros fines han experimentado un ascenso del 54,24%.
El número de viviendas de obra nueva y rehabilitación ha disminuido un 2,59%, situándose en 7.897 unidades. Los expertos del sector advierten que la producción actual, estimada en unas 15.000 viviendas anuales, se mantiene lejos de las 25.000 unidades que se consideran necesarias para atender la demanda actual del país.
A nivel territorial, la ciudad de Barcelona registra la caída más pronunciada en la nueva construcción de vivienda, con un descenso del 39,62%. Por el contrario, otras zonas como el resto de la demarcación de Barcelona o las comarcas centrales han mostrado incrementos en su actividad constructora.
“"La situación es crítica porque el parque de vivienda está envejecido, un inconveniente con implicaciones energéticas y climáticas; de seguridad, y de adaptación al aumento de la esperanza de vida."




