Coexphal, que representa el 70% de la producción y el 80% de la exportación hortofrutícola de Almería, ha presentado el balance de la campaña. A pesar de la reducción del volumen comercializado (-4%), el incremento medio de los precios ha permitido un aumento de la facturación global del 8%. Esta tendencia rompe con el crecimiento de la producción de los dos ejercicios anteriores, aunque los ingresos continúan al alza.
El coste unitario medio ha experimentado un aumento del 4,7%, triplicando el incremento de la campaña anterior (1,5%). Destacan subidas notables en fertilizantes y abonos (+27%), combustibles (+50%), plásticos y elementos de construcción (+5%), y mano de obra (+3,1%), que sigue siendo el principal componente del coste productivo.
Los cultivos con mejor comportamiento han sido el calabacín, la berenjena, el pepino y el tomate. Por el contrario, el pimiento y la sandía cierran el ejercicio con descensos en su facturación del 6% y 5%, respectivamente.
En cuanto a las exportaciones de tomate a la UE-27 y Reino Unido, estas han caído un 7% a nivel nacional, hasta las 544.915 toneladas. La Provincia de Almería registra un descenso más moderado (-5%), alcanzando las 361.302 toneladas, lo que le permite aumentar su peso relativo hasta el 66% de las exportaciones nacionales. Alemania sigue siendo el principal destino, seguida por Francia, Países Bajos y Polonia. Destaca el crecimiento de las compras de Reino Unido.
Las importaciones de tomate desde Marruecos a España aumentan un 4% (89.504 toneladas), aunque a un ritmo menor que el ejercicio anterior. Las exportaciones marroquíes hacia la UE y Reino Unido retroceden un 7%. Continúa generando preocupación la expansión de la producción en la zona de Dajla, en el Sáhara Occidental, que incrementará su superficie productiva para el mercado europeo en los próximos años.




