Un estudio regional elaborado por Umivale Activa y el Ivie revela que las ausencias por incapacidad temporal equivalieron al 5,71% de las jornadas laborales potenciales en 2024, frente al 3,83% de 2018. Este aumento, que supone siete días más de ausencia anual por trabajador (una media de 21 días), es cinco puntos superior al crecimiento del conjunto de España (44%). El fenómeno se concentra en un 12,3% de los trabajadores, que acumulan el 60,8% de las bajas.
Entre las causas del incremento destacan el aumento de bajas por salud mental, especialmente desde la pandemia, el envejecimiento de la población y la saturación de la sanidad pública. Las organizaciones sindicales reivindican el reconocimiento de enfermedades profesionales derivadas de la práctica laboral, mientras que desde el ámbito empresarial se propone que las mutuas gestionen las incapacidades temporales o se revise la prestación.
Por sectores, las actividades administrativas y servicios auxiliares presentan el mayor índice (10,05%), seguidas por las actividades sanitarias (7,98%) y agua y saneamiento (6,76%). La provincia de València lidera el absentismo con un 6% de las jornadas perdidas, seguida por Castellón (5,5%) y Alicante (5,2%).
Las patologías más comunes son las algias (33,3%) y los problemas de salud mental (21,1%), siendo estas últimas las que más han aumentado respecto a 2018 (+50,7%). Las bajas de larga duración (más de un año) acumulan el 29% de las jornadas perdidas, con un incremento del 141% en los procesos superiores a 365 días desde 2018.
El coste económico de la incapacidad temporal en la Comunitat Valenciana alcanzó los 8.070 millones de euros en 2024, un 63,6% más que en 2018. Solo el 22,3% de las bajas superiores a un año finalizaron con incapacidad permanente, porcentaje inferior a la media nacional.




