Orihuela licita el servicio de limpieza de edificios municipales por 20,7 millones de euros

El nuevo contrato, con una duración de cinco años, busca estabilizar la prestación esencial en instalaciones públicas y centros educativos.

Imagen genérica de un edificio de oficinas moderno con un carrito de limpieza desenfocado en primer plano.
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Imagen genérica de un edificio de oficinas moderno con un carrito de limpieza desenfocado en primer plano.

El Ayuntamiento de Orihuela ha sacado a licitación el nuevo contrato para el servicio de limpieza de edificios municipales y centros educativos, con una inversión total de 20,7 millones de euros para los próximos cinco años.

Esta iniciativa representa una inversión anual superior a los 4,1 millones de euros y tiene como objetivo principal dotar de estabilidad a una prestación considerada esencial para el funcionamiento diario de las instalaciones públicas en la localidad.
El consistorio ha informado que el contrato busca garantizar el mantenimiento adecuado de los inmuebles y la calidad de los servicios que reciben los vecinos. El concejal de Infraestructuras ha señalado que la nueva adjudicación permitirá regularizar la situación del servicio, ofreciendo un marco estable, garantías legales y adaptado a las necesidades actuales del municipio.
El pliego de condiciones contempla la limpieza de la práctica totalidad de los edificios municipales, incluyendo dependencias administrativas, centros docentes, instalaciones deportivas y otros espacios públicos. Esto abarca la limpieza de aulas, despachos, aseos, zonas comunes y áreas exteriores vinculadas a estos inmuebles.
El servicio se estructurará con tareas diarias, semanales y periódicas, con capacidad de respuesta para necesidades extraordinarias o eventos puntuales, en función del uso real de cada instalación. Se han previsto más de 135.000 horas anuales de limpieza.
Además, la futura empresa concesionaria deberá asumir la subrogación de la plantilla actual, compuesta por cerca de 90 trabajadores, con la posibilidad de refuerzos si fuera necesario. El contrato también incorpora cláusulas sociales, como la obligación de contratar a personas de colectivos vulnerables, y exigencias en materia de calidad, sostenibilidad y flexibilidad para adaptarse a futuras necesidades del municipio.