El cierre del ejercicio 2024 dejó una cifra histórica de ahorro en las arcas municipales del Archipiélago. Según los datos oficiales, los municipios de la provincia de Las Palmas acumulan 1.618,5 millones de euros, mientras que los de Santa Cruz de Tenerife suman 921,9 millones. Esta acumulación de recursos, que se ha multiplicado por cinco desde 2006, podrá ser utilizada ahora para la construcción y promoción de vivienda pública.
La medida responde a una demanda histórica del municipalismo canario, que durante años ha reclamado mayor autonomía para gestionar sus cuentas saneadas. La Federación Canaria de Municipios (Fecam) ha recibido con alivio esta apertura, aunque insiste en que la flexibilidad debería extenderse a otros servicios públicos esenciales, más allá de la vivienda.
El crecimiento de estos fondos se explica por las estrictas reglas de estabilidad presupuestaria impuestas durante la última década, que limitaron la capacidad de gasto de los consistorios. Hasta la fecha, los ayuntamientos solo podían emplear sus ahorros en inversiones financieramente sostenibles, una categoría que excluía expresamente las actuaciones en materia de vivienda.
“"Los ayuntamientos deben poder utilizar sus ahorros también en otros ámbitos esenciales para la prestación de servicios públicos."




