La Marina Alta, polo de atracción para compradores extranjeros de viviendas de lujo

Un informe destaca que el 84% de las compras en localidades como Calp y Moraira son de clientes internacionales, impulsando los precios.

Imagen de una villa de lujo en la costa de la Marina Alta, con piscina y vistas al mar.
IA

Imagen de una villa de lujo en la costa de la Marina Alta, con piscina y vistas al mar.

La Marina Alta se ha convertido en un importante centro para el mercado de viviendas de lujo, con una gran demanda de compradores extranjeros que impulsa los precios y desplaza a la población local.

Un informe reciente elaborado por una importante inmobiliaria especializada en el sector de élite revela que la costa de la Marina Alta es uno de los principales polos de atracción para la demanda foránea de viviendas. Este estudio subraya una realidad de dos velocidades en la comarca, donde la población autóctona del litoral se ve obligada a buscar vivienda en el interior debido al elevado coste.
El análisis destaca que la combinación de una alta demanda internacional y una oferta limitada son los factores clave que propulsan el actual ciclo residencial en el litoral de las comarcas alicantinas. Compradores europeos con alto poder adquisitivo concentran las operaciones, consolidando esta zona geográfica como su destino preferido para estancias largas o segundas residencias.
Los datos del informe confirman que esta tendencia continúa en aumento. En el eje exclusivo formado por Moraira, Benissa y Calp, y al que se añade Altea (en la Marina Baixa), el mercado mantiene precios medios superiores a los 3.500 euros por metro cuadrado. En algunas zonas de Calp, los precios pueden alcanzar hasta los 6.500 euros por metro cuadrado.
Uno de los hechos más significativos es que el 84% de las viviendas en esta área son adquiridas por compradores internacionales, especialmente centroeuropeos. Esto configura un perfil de mercado orientado a la inversión extranjera y a la residencia de larga estancia. En localidades como Dénia y Xàbia, entre el 70% y el 80% de los clientes tampoco son españoles, y se ha registrado un incremento de precios cercano al 29%, con un valor medio de 3.388 euros por metro cuadrado.