Lo que hace años era una excentricidad japonesa, los inodoros inteligentes con función de bidé, comienza a ser una realidad habitual en muchos hogares valencianos. La combinación de comodidad, higiene y la progresiva bajada de precios están impulsando su demanda.
Estos dispositivos incorporan una cánula regulable que funciona como bidé, y los modelos más avanzados incluyen sistemas de autolimpieza y luz ultravioleta para garantizar una higiene óptima. La tecnología, consolidada en Japón desde hace décadas, ha encontrado un nuevo mercado en Europa.
La pandemia de la covid supuso un punto de inflexión, según explica Antonio Ortega, CEO de Nashi, empresa de Picassent. La falta de papel higiénico y el hecho de pasar más tiempo en casa motivaron una mayor inversión en confort doméstico. Además, los precios se han reducido significativamente, pasando de superar los 6.000 euros a modelos disponibles por poco más de mil euros.
El mercado registra un crecimiento anual sostenido entre el 12% y el 15%. La fabricación local en la Comunidad Valenciana, como la de la empresa Nashi en Picassent, demuestra cómo un producto tradicionalmente asiático gana terreno en el mercado doméstico.




