Tras casi dos décadas de carrera investigadora en el Reino Unido, Medina regresa a España para encabezar una nueva línea centrada en el impacto del cambio climático sobre los hongos productores de micotoxinas, un reto clave para la seguridad alimentaria. Su incorporación permitirá desarrollar el proyecto «Competencia fúngica y riesgo micotoxigénico en viñedos españoles bajo cambio climático: hacia una viticultura sostenible», financiado por la Fundación Ramón Areces y con una duración de cinco años (2026-2031).
El proyecto analizará cómo el aumento de la temperatura, las alteraciones en la disponibilidad de agua y el incremento de CO₂ atmosférico modifican las comunidades fúngicas en los viñedos españoles. Estos cambios podrían favorecer a especies capaces de producir micotoxinas, compuestos tóxicos que representan un riesgo para la seguridad alimentaria y cuya eliminación es compleja.
“"El cambio climático no solo modifica qué especies de hongos están presentes en un viñedo, sino también cómo interactúan entre ellas y su capacidad para producir micotoxinas. Comprender estas relaciones es fundamental para anticipar riesgos y desarrollar estrategias de prevención más eficaces."
El equipo del IATA caracterizará las comunidades fúngicas, analizará la competencia entre especies toxigénicas y no toxigénicas, y evaluará el efecto de los diferentes escenarios climáticos en el desarrollo de los hongos y la producción de micotoxinas. A partir de estos resultados, se crearán modelos predictivos para estimar el riesgo micotoxigénico en futuras condiciones climáticas.
Estos modelos servirán como herramientas de apoyo para el sector vitivinícola, ayudando a optimizar tratamientos fitosanitarios, reducir el uso de fungicidas y anticiparse a cambios regulatorios sobre micotoxinas como la ocratoxina A. «Queremos proporcionar herramientas predictivas que permitan al sector anticiparse a los efectos del cambio climático y avanzar hacia una producción vitivinícola más segura», señala Medina.
Ángel Medina obtuvo el doctorado en Microbiología por la Universitat de València en 2007, reconocido con el Premio Extraordinario de Doctorado. Tras una etapa en la industria alimentaria, se trasladó a la Universidad de Cranfield (Reino Unido), donde fue profesor de Micología Aplicada y dirigió el área de Sostenibilidad Medioambiental. También fundó y dirigió el Magan Centre of Applied Mycology (MCAM), un centro de referencia internacional en investigación sobre hongos y seguridad alimentaria. Su trayectoria incluye la participación en proyectos europeos como MyToolBox y MyMatch, y cuenta con más de 150 artículos científicos publicados.




