El Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), a través de su Área de Genómica, ha implementado un innovador protocolo para el análisis simultáneo de 1.034 proteínas. Esta metodología, basada en la plataforma Olink Reveal y la tecnología PEA (Proximity Extension Assay), permite obtener perfiles proteómicos de alta dimensionalidad a partir de volúmenes reducidos de muestra, aprovechando la infraestructura de secuenciación masiva existente en sus laboratorios.
El ensayo funciona mediante un par de anticuerpos específicos para cada proteína. Cuando ambos anticuerpos reconocen su diana, los oligonucleótidos de ADN unidos a ellos se aproximan, hibridan y generan una secuencia de ADN específica. Esta señal molecular se amplifica y cuantifica mediante secuenciación de nueva generación, permitiendo estimar la abundancia relativa de cada proteína. El sistema combina la especificidad de los inmunoensayos con la sensibilidad y escalabilidad de las tecnologías de secuenciación masiva.
El Área de Genómica del ITER ha obtenido la certificación de Olink en Uppsala tras superar el 'concordance test', verificando la concordancia del desempeño analítico del laboratorio con los estándares técnicos de la compañía.
Esta tecnología tiene aplicaciones clave en la identificación de biomarcadores asociados a enfermedades. La comparación de perfiles proteómicos entre grupos de individuos puede revelar proteínas o patrones relacionados con la presencia, mecanismos, gravedad o manifestaciones clínicas de una enfermedad. También facilita el desarrollo de biomarcadores para la detección temprana, el diagnóstico diferencial y la estratificación de pacientes.
Además, el análisis de muestras a lo largo del tiempo permite investigar cambios asociados a la progresión de enfermedades, evaluar su evolución y estudiar marcadores pronósticos. La tecnología es útil para evaluar la respuesta a tratamientos, identificar resistencias, riesgo de recaída o efectos adversos, especialmente en Medicina Personalizada de Precisión.
La plataforma también posibilita la identificación de nuevas dianas terapéuticas, el estudio de procesos inflamatorios, inmunitarios, metabólicos y cardiovasculares, la caracterización de la heterogeneidad molecular, la evaluación de biomarcadores farmacodinámicos y de toxicidad, y el apoyo al diseño de ensayos clínicos.
Los datos generados pueden integrarse con información genómica, clínica y epidemiológica en estudios multiómicos y proteogenómicos para comprender mejor la relación entre la variación genética, los procesos biológicos y las características clínicas.
La incorporación de este protocolo amplía las capacidades del ITER más allá del análisis de ADN, permitiendo abordar la investigación biomédica desde una perspectiva más completa.
La implementación ha sido posible gracias a la cofinanciación de la Consejería Insular de Investigación, Innovación y Desarrollo del Cabildo de Tenerife, a través del Plan Director de Innovación de la isla de Tenerife, para el periodo 2025–primer semestre de 2026.




