En un mercado inmobiliario marcado por precios elevados, la oferta de este inmueble en Gipuzkoa destaca por su bajo coste. Se trata de la mitad de un caserío tradicional que cuenta con una superficie construida de unos 500 metros cuadrados y una parcela de 2.143 metros cuadrados, situada en un entorno natural con acceso rodado.
La propiedad dispone de tres amplias habitaciones, un desván diáfano y zona de huerta privada. Además, su ubicación permite una conexión rápida con el resto del territorio a través de la carretera GI-2635 y la autovía Beasain-Bergara, facilitando el desplazamiento hacia las principales capitales vascas.
No obstante, la operación presenta una particularidad relevante: el inmueble está ocupado por una persona sin título legal. Por este motivo, las inmobiliarias advierten de que no es posible realizar visitas al interior y que la oferta está dirigida exclusivamente a perfiles inversores capaces de gestionar la recuperación del activo tras la compra.




