Álava reducirá un 70% el peaje de la AP-68 a partir de noviembre

El tramo alavés del trayecto entre Vitoria y Bilbao pasará de 3,52 euros a 90 céntimos para el conductor ordinario, con posibles descuentos adicionales.

Imagen genérica: Primer plano de la rueda de un patinete eléctrico aparcado en una acera de piedra de un pueblo del País Vasco, luz cálida de tarde.
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Imagen genérica: Primer plano de la rueda de un patinete eléctrico aparcado en una acera de piedra de un pueblo del País Vasco, luz cálida de tarde.

La Diputación Foral de Álava asumirá la gestión de la AP-68 el 11 de noviembre, reduciendo los peajes hasta un 70% para vehículos ligeros.

Álava asumirá el 11 de noviembre la gestión de la AP-68, una vez finalice la concesión con Avasa (propiedad de Abertis). La institución foral controlará los 63 kilómetros del tramo entre el Ebro y el peaje de Areta, en Llodio. Las barreras no desaparecerán, pero circular por la vía será más económico para cubrir los gastos de mantenimiento.
El precio del peaje se reducirá un 70% para los vehículos ligeros y un 50% para los pesados. Futuros descuentos podrían beneficiar a coches no contaminantes, usuarios frecuentes y aquellos con el 'peaje social' (rebaja del 60%). Así, el tramo entre Vitoria y Bilbao pasará de 3,52 euros a 90 céntimos para el conductor ordinario, a lo que se sumarán las tasas vizcaínas que la Diputación de Bizkaia establecerá próximamente.
Todos los partidos de las Juntas Generales de Álava, excepto el PP, apoyaron mantener el cobro por uso para cubrir los costes de mejora y reparación. Las tarifas exactas, que deberán aprobarse tras el verano, han sido presentadas en borrador por el diputado de Movilidad Sostenible e Infraestructuras, Jon Nogales. La idea es ofrecer precios "sustancialmente inferiores" al pasar de un gestor privado a una administración pública. El coste por kilómetro en el tramo alavés bajará de 22 a 6 céntimos.
Se respetará el criterio de la Unión Europea de que "quien deteriora y contamina, paga". Los responsables forales no contemplan la gratuidad, ya que estudios indican que el 90% de los vehículos ligeros que usan la vía no tributan en Álava.
Esta decisión de la Diputación alavesa sigue la línea de Bizkaia, pero difiere de La Rioja y Aragón, donde el Gobierno central ha determinado que sea gratuito. En Navarra, el Gobierno foral cobra a los camiones pero no a los coches. Álava no seguirá esa dirección y las tarifas se aprobarán tras el verano.
Se implantará un modelo mixto de peajes: se mantendrán las cabinas de Areta y se instalarán nuevas en Zambrana (dirección Zaragoza). En el resto de la autopista, arcos de control 'free flow' calcularán el uso por kilómetros.
Desaparecerán las barreras físicas en Altube y Subijana para agilizar el tráfico. La UTE Gertek y Altuna se encargará del despliegue y gestión del sistema de pago, disponiendo de 55 semanas para las obras necesarias.
El nuevo sistema funcionará con dispositivos VIA-T y un registro electrónico para vincular matrículas con tarjetas de crédito. Lectores detectarán los vehículos y descontarán el importe correspondiente. Habrá máquinas físicas para pago en metálico o tarjeta en los recorridos principales.
La Diputación recomienda el uso de VIA-T por comodidad y por la posibilidad de incluir "tarifas inteligentes" (ventajas para vehículos eléctricos o menos contaminantes). Este sistema ya se aplica al bono social para usuarios habituales.
Los vehículos pesados tendrán tarifas un 50% inferiores a las actuales para incentivar su uso en autopistas. Se ha contactado con transportistas y conductores profesionales para informarles del proyecto, y se abrirá una fase de audiencia pública para alegaciones.
Antes de asumir la titularidad, el Gobierno central realizará una inspección de la AP-68 para evaluar el estado del tramo gestionado por Avasa y determinar las medidas correctoras necesarias.
La transferencia de la gestión del tramo vasco de la AP-68 a las diputaciones es fruto de un pacto entre el Gobierno central y el PNV. Se materializará tras finalizar la concesión de Avasa en noviembre. Los gobiernos forales llevan más de un año preparándose para este cambio.
A diferencia de Álava, donde se anuncian rebajas importantes, la Diputación de Bizkaia mantiene la cautela. Carlos Alzaga, diputado de Infraestructuras y Desarrollo Territorial vizcaíno, avanzó que el peaje se mantendrá para sufragar el mantenimiento de la carretera, que requiere "inversiones importantes en vallado, biondas, barreras de protección", y también el resto de vías del territorio (unos 120 millones anuales).