La organización empresarial Círculo Euram ha hecho un llamamiento para que el momento actual de inversiones en infraestructuras en el Alt Empordà sirva como catalizador para una reindustrialización real del territorio. En una sesión estratégica, los asociados analizaron los grandes proyectos que modelarán el futuro económico y urbano de Figueres y su entorno.
Durante el encuentro, se destacó la ponencia del economista y exalcalde de la ciudad, Joan Armangué, sobre la "Nueva estación de Figueres y la transformación de la ciudad". El Círculo Euram celebra que proyectos históricamente estancados ahora avancen hacia acuerdos y adjudicaciones de obras, marcando un nuevo escenario inversor.
El presidente de la entidad, Manel Toro, subrayó el cambio radical de situación, con "proyectos adjudicados y presupuestos para las infraestructuras", abriendo una etapa decisiva para el área urbana de Figueres.
Entre las actuaciones relevantes, se mencionó el nuevo Cinturón de Ronda de la N-II, con un tramo central de más de 8 kilómetros ya aprobado y adjudicado por más de 100 millones de euros, que comenzará a construirse en octubre. El Círculo Euram considera esta obra la más importante de los últimos 50 años en la ciudad.
Otro proyecto fundamental es la estación unificada y la variante ferroviaria. La remodelación de la estación de Figueres-Vilafant por parte de ADIF integrará la alta velocidad y el tren convencional, eliminando la vía que atraviesa el centro y el paso de mercancías peligrosas por el casco urbano.
El nuevo Plan Director Urbanístico, coordinado por la Generalitat y ADIF, permitirá el levantamiento de las vías actuales, liberando unos 90.000 metros cuadrados en el centro de Figueres para la transformación de Ponent y Llevant, la futura calle Avinyonet y nuevos equipamientos universitarios.
Desde la perspectiva empresarial, el Círculo Euram defiende que carreteras y vías de tren son "herramientas, no fines". Por ello, reclaman que el desarrollo de infraestructuras vaya acompañado de una estrategia económica propia para el Alt Empordà.
La entidad exige la finalización del Corredor del Mediterráneo en 2027 y defiende el papel de la terminal intermodal de Vilamalla, argumentando que su estrategia no puede depender exclusivamente de intereses ajenos, como los del Puerto de Barcelona. Proponen una logística avanzada y un tejido industrial que aporte valor añadido, afirmando que "el futuro del Alt Empordà debe ser la industria" y que el área de Figueres debe ser el gran revulsivo económico.




