La integración de esta firma permite al grupo asegurar la continuidad de la marca Fuentealta, que cuenta con más de cinco décadas de trayectoria en el mercado. Con este movimiento, la entidad refuerza su modelo de negocio basado en la inversión, la innovación y la distribución de bebidas en el Archipiélago.
La operación garantiza la permanencia de la actividad industrial en el municipio de Vilaflor de Chasna, en la isla de Tenerife. Según ha comunicado la dirección de la empresa, este paso es una apuesta decidida por el talento local y el fortalecimiento del tejido productivo regional.
“"Esta adquisición representa mucho más que la incorporación de una nueva compañía a nuestro grupo. Es una apuesta por la industria canaria, por el talento local y por seguir construyendo un proyecto empresarial que genere valor para Canarias desde Canarias."
La compañía ha expresado su agradecimiento a los trabajadores, clientes, proveedores e instituciones que han participado en el proceso. La nueva etapa se afronta con el objetivo de mantener la inversión y el compromiso con el futuro económico de las Islas.




