El virus de la clorosis nervial amarilla ha sido detectado en limoneros jóvenes en Alicante y Murcia, un hecho que llega tras una campaña histórica marcada por precios récord y una fruta de gran calidad. El sector ya asume que será necesario arrancar miles de árboles para intentar frenar su expansión.
En los últimos quince años, el limonero se ha convertido en uno de los cultivos de moda en España, lo que ha disparado la superficie plantada. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), se ha pasado de 39.750 hectáreas en 2010 a las 54.055 hectáreas actuales. La Región de Murcia concentra 28.442 hectáreas, la Comunitat Valenciana suma 15.884 hectáreas y Andalucía, 8.821. España se ha consolidado como el segundo productor mundial de limón, por detrás de Argentina, y el primer exportador mundial de limón en fresco.
La campaña que acaba de concluir ha sido calificada de magnífica por el sector, con precios inéditos tanto para la variedad Fino como para la Verna. El director de la interprofesional Ailimpo, José Antonio García, ha avanzado que la producción se situará entre 1,08 y 1,10 millones de toneladas, superando la previsión inicial. Los precios de referencia para el agricultor han oscilado entre 50 y 55 céntimos por kilo para el Fino y unos 90 céntimos para el Verna.
García ha atribuido el éxito de la campaña a cuatro factores: la reducción de ventas de Turquía a la UE por las heladas, una calidad del fruto excepcional, el incremento del consumo de limón en Europa y la capacidad del sector para trasladar la subida de costes al cliente. El presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, ha calificado la campaña de 'histórica', señalando un crecimiento del 30% en el precio del Fino y hasta 1,20 euros por kilo para el Verna, un precio récord. También el precio del limón destinado a industria ha repuntado.
En medio de esta bonanza, ha surgido un problema fitosanitario inesperado. Un ingeniero de Sanidad Vegetal de la Comunitat Valenciana mostró imágenes de parcelas con clorosis nervial amarilla en Turquía durante una charla en Elche. Un agricultor reconoció los síntomas en su propio huerto, generando pánico entre los asistentes. Los análisis posteriores han confirmado la presencia del virus, que no tiene cura y ya estaba presente en China, Italia y California.
El virus se ha detectado en limoneros de uno o dos años en al menos 12 fincas de Alicante y cinco de Murcia. Aunque las plantaciones jóvenes facilitan su arranque, el sector teme un contagio a las plantaciones adultas. José Antonio García ha expresado la preocupación del sector, ya que el virus no estaba presente en España y se cree que ha entrado a través de material infectado de los viveros.
José Vicente Andreu ha señalado los viveros de Castellón y del sur de Tarragona como posible origen del foco, a pesar de que los plantones vienen certificados. Se calcula que entre 2024 y 2025 se han plantado cerca de 9 millones de árboles, muchos de los cuales podrían estar infectados. La Asociación de Viveristas de Tarragona asegura que todo el material vegetal pasa los análisis virológicos pertinentes.
Las organizaciones agrarias coinciden en el elevado coste económico si se confirman más positivos. El arranque de plantaciones jóvenes implica perder la inversión reciente y esperar años hasta que los nuevos árboles produzcan, poniendo en riesgo la continuidad de muchas explotaciones familiares, especialmente en las comarcas limoneras de Alicante y Murcia.
García, Andreu y el responsable de agricultura de UPA Murcia, Antonio Moreno, apuestan por localizar, arrancar y desinfectar las parcelas infectadas. Reclaman apoyo económico de las administraciones autonómicas para indemnizar a los agricultores. La Conselleria de Agricultura de la Comunitat Valenciana ya ha publicado una orden para el arranque obligatorio y prepara otra para regular las indemnizaciones.
El sector critica la respuesta de la Región de Murcia, que solo ha aprobado una resolución declarando la presencia del virus, sin medidas obligatorias ni ayudas concretas. Andreu ha sido tajante: 'Hay que arrancar y quemar'. García teme que el virus salte a las plantaciones adultas, mientras que Moreno advierte que la no actuación rápida puede hacer que la expansión sea 'exponencial'.




