El proyecto, impulsado por la Concejalía de Empleo y Formación, prevé un gasto anual de 1,6 millones de euros. El objetivo principal es ofrecer una programación flexible que combine la modalidad presencial y en línea, facilitando así el acceso a la cualificación profesional a personas con perfiles y disponibilidades diversas.
La estrategia se centra en tres líneas de actuación. La primera incluye la obtención de certificados profesionales en sectores con alta demanda, como la industria, la energía, el mantenimiento de instalaciones, las industrias alimentarias, el comercio y marketing, así como la edificación y obra civil. Estos itinerarios tendrán una duración de entre 250 y 1.000 horas.
Además, se impartirán cursos de especialización más cortos para responder con agilidad a las nuevas exigencias del mercado laboral. También se ofrecerá formación en idiomas, competencias digitales y habilidades personales, aspectos cada vez más valorados por las empresas en sus procesos de selección.
El diseño de esta oferta formativa se ha basado en informes y necesidades detectadas por organismos como LABORA, el Observatorio de las Ocupaciones del SEPE, el Consejo Territorial de Formación Profesional València Ciudad y la Confederación Empresarial Valenciana (CEV). Esta iniciativa complementará la formación que el consistorio ya realiza directamente en áreas como la hostelería, el turismo y los servicios socioculturales.




