La expansión industrial de la empresa de frutos secos en Mutxamel continúa su curso. La compañía, especializada en la importación y exportación de frutos secos, tiene la Fase III de sus instalaciones en el municipio con la estructura exterior prácticamente finalizada. Este paso forma parte de un proyecto de ampliación iniciado en octubre de 2025, que se enmarca en su estrategia de crecimiento industrial desde la provincia de Alicante.
Esta nueva etapa incorporará nuevas líneas de producción que permitirán aumentar la capacidad operativa de la planta y desarrollar nuevas soluciones vinculadas a su actividad industrial. La ampliación en marcha contempla más de 8.000 metros cuadrados adicionales dentro del complejo que la empresa mantiene en Mutxamel desde 2020.
El proyecto prevé incorporar nuevas líneas de tostado, fritos, saborizado y envasado, con el objetivo de elevar la capacidad productiva en 10.000 toneladas y alcanzar un potencial total de 70.000 toneladas anuales. Esta nueva infraestructura busca reforzar su capacidad de adaptación al mercado y acercar el producto final al consumidor mediante una mayor agilidad en el desarrollo industrial y comercial.
Esta ampliación llega en un momento de crecimiento para la compañía, que cerró el ejercicio 2025 con una facturación de 328,8 millones de euros, lo que supuso un incremento del 22% respecto al año anterior. Con estas cifras, la empresa se mantiene entre las de mayor volumen de negocio de la provincia alicantina.
El crecimiento de ingresos se ha acompañado de un plan de inversión industrial vinculado directamente a Mutxamel. El plan inversor asociado a esta Fase III asciende a 20 millones de euros. La actuación también conlleva la creación prevista de alrededor de un centenar de nuevos puestos de trabajo, que se sumarán a una plantilla actual formada por 225 empleados.
El plan de la empresa para los próximos ejercicios pasa por seguir incrementando su volumen de negocio. De cara a 2026, se prevé superar los 376 millones de euros de facturación, impulsada principalmente por el desarrollo de sus líneas de venta al por menor y por el crecimiento del área industrial vinculada al procesamiento de producto. El objetivo a medio plazo es alcanzar los 500 millones de euros de facturación en 2030 y consolidarse como uno de los referentes europeos del sector de los frutos secos.



