La sesión, titulada 'Decisiones de innovación y emprendimiento con final catastrófico', ha sido impartida por el profesor Jaume Armengou. Durante su intervención, ha analizado los patrones que se repiten en grandes errores empresariales y tecnológicos, como los casos de Chernóbil, Deepwater Horizon, OceanGate Titan o el Boeing 737 MAX.
Este encuentro coincide con el inicio de la 39ª edición del Programa de Desarrollo Directivo (PDD) del IESE en la Comunitat Valenciana. Este programa ha formado a más de 20.000 empresarios y directivos, y este año reúne a profesionales de sectores como la automoción, la energía, la logística, la alimentación y la cerámica.
“"Si no innovas, mueres, pero si te pasas de innovación también puede ocurrir algo malo."
El profesor ha destacado el carácter emprendedor de la provincia de Alicante, a la que ha definido como una "pequeña Baviera" industrial. Ha subrayado que la innovación es fundamental para la competitividad, pero ha advertido sobre los peligros de una gestión inadecuada de los riesgos asociados a ella. Ha mencionado que el análisis de casos extremos ayuda a comprender situaciones cotidianas en las empresas, como el fracaso de una línea de productos.
Entre los patrones comunes de los fracasos, ha citado las "métricas tóxicas" (como buscar solo facturación sin margen), el "éxito tóxico" de directivos que no aceptan críticas, la "normalización de la desviación" y el "directivo fusible" que no frena a tiempo una situación peligrosa. También ha resaltado la importancia de celebrar ciertos fracasos para aprender de ellos y los sesgos de confirmación que impiden ver las señales de advertencia.




