El estudio, titulado Chinese-Financed Ports Overseas and Related Terminals Dataset, pone de manifiesto la estrategia de Pekín para crear una red logística paralela. Según los autores, el objetivo principal no es el control territorial, sino la seguridad estratégica, permitiendo al país asiático mantener el flujo de sus exportaciones y la importación de materias primas esenciales sin interferencias externas.
La presencia china se extiende por todo el globo, desde la reciente infraestructura construida en Chancay, en Perú, hasta terminales en Mauritania o Namibia. En el caso de España, el informe destaca la terminal CSP Iberian Valencia, situada en el puerto de Valencia, la cual recibió financiación de organismos oficiales chinos por valor de 190 millones de dólares.
“"Proporcionan una importante ventaja geopolítica: una red logística paralela que ofrece a Pekín independencia estratégica, libre de interferencias de rivales."
Los investigadores señalan que en una quinta parte de los proyectos, el control operativo está en manos chinas. Esta estrategia busca facilitar el acceso a recursos críticos como el petróleo, el gas natural, los minerales y la soja, consolidando una posición de fuerza en el comercio marítimo internacional ante posibles bloqueos o conflictos futuros.




