El Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz, bajo la gestión de la empresa privada Ribera Salud, ha presentado una solicitud formal a la Comunidad de Madrid para no incorporar médicos internos residentes (MIR) de primer año a partir del curso formativo de 2027. Esta petición ha generado un nuevo foco de tensión en el modelo de gestión sanitaria concertada de la región.
Fuentes de la dirección del complejo hospitalario y la Consejería de Sanidad se encuentran en conversaciones técnicas para abordar esta reclamación, sin que se haya alcanzado una resolución definitiva. Ribera Salud argumenta que existen desafíos organizativos internos que requieren atención prioritaria para asegurar la sostenibilidad de la asistencia ordinaria. La empresa ha aclarado que esta medida solo afectaría a los futuros aspirantes y no repercutiría en los 90 residentes que actualmente completan su especialización en el centro.
Por su parte, la Consejería de Sanidad, encabezada por Fátima Matute, ha mostrado una postura firme en contra de las pretensiones de la concesionaria. El departamento insta a Ribera Salud a garantizar la continuidad de la formación sanitaria especializada, recordándole la obligación de cumplir rigurosamente con los términos y las condiciones de docencia estipuladas en el contrato de gestión. Cabe destacar que el Hospital de Torrejón cuenta con acreditación del Ministerio de Sanidad desde 2017 y ha formado a más de un centenar de facultativos.
“"Los salarios de los residentes suponen un coste anual de entre cinco y seis millones de euros que la empresa necesita eliminar de sus balances contables."
La propuesta de exclusión de nuevos MIR, que fue adelantada por El País, ha reavivado el debate sobre la viabilidad financiera de la concesión en la zona este de la región. Esta solicitud coincide con la filtración de un audio de septiembre en el que el consejero delegado de Ribera Salud, Pablo Gallart, comunicaba a la plantilla que los salarios de los residentes representan un gasto anual de entre cinco y seis millones de euros que la empresa precisa suprimir de sus cuentas. En la grabación, el ejecutivo vinculaba la necesidad de recortar estos gastos y ajustar la cartera de atención médica con el objetivo de revertir las cifras deficitarias de la filial hospitalaria.
Las centrales sindicales y los colectivos en defensa de la sanidad pública han manifestado su inquietud ante lo que perciben como un intento de mercantilizar la formación médica y disminuir la calidad de la cobertura sanitaria para los ciudadanos del área de Torrejón de Ardoz.




