Florentino Pérez: Auge y operaciones urbanísticas en Madrid

El presidente del Real Madrid ha impulsado su proyecto deportivo y empresarial a través de clave colaboración con el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

Imagen genérica de torres de oficinas modernas en Madrid.
IA

Imagen genérica de torres de oficinas modernas en Madrid.

Desde su llegada a la presidencia del Real Madrid en el año 2000, Florentino Pérez ha forjado su liderazgo deportivo y empresarial mediante significativas operaciones urbanísticas y lazos institucionales con el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

La presidencia de Florentino Pérez al frente del Real Madrid, iniciada el 17 de julio de 2000, coincidió con una nueva era para el club. Su proyecto, marcado por la adquisición de estrellas como Figo y la posterior era de los 'galácticos', le permitió superar a su predecesor, Lorenzo Sanz, a pesar de que este venía de ganar una Champions League. Los requisitos menos estrictos para presentarse a las elecciones y un mayor tiempo de preparación facilitaron su victoria inicial.
Para materializar sus ambiciones deportivas, Pérez, también presidente de la constructora ACS, fortaleció sus conexiones institucionales y desbloqueó importantes operaciones urbanísticas. Un ejemplo clave fue la recalificación de los terrenos de la antigua ciudad deportiva en La Castellana. Bajo la alcaldía de José María Álvarez del Manzano y la presidencia de la Comunidad de Madrid de Alberto Ruiz-Gallardón, estos terrenos pasaron de uso deportivo a terciario, multiplicando su edificabilidad y permitiendo la construcción de cuatro torres de oficinas que redefinieron el paisaje financiero de la ciudad.
Esta operación de puesta en valor de suelo público, que tuvo sus orígenes en una venta durante el franquismo a Santiago Bernabéu en 1960, generó para el Real Madrid ingresos de 501 millones de euros. Estos fondos impulsaron la era de fichajes estelares y varias Champions League posteriores. Pérez concluyó su primera etapa en 2006, reconociendo haber 'malcriado a los jugadores', una autocrítica que parece no haber mantenido en su segunda y prolongada presidencia.
Su primer mandato, de seis años, fue crucial para operaciones como el traslado a Valdebebas, un nuevo desarrollo urbano que el club ayudó a posicionar. Esta zona, entre los distritos de Barajas y Hortaleza, ha experimentado una notable expansión y cuenta con mejores dotaciones y servicios que otras áreas de la ciudad.
En su segundo mandato, además de la gestión de un equipo de estrellas y los proyectos del renovado Santiago Bernabéu (conciertos y aparcamientos), Pérez ha acordado una nueva operación urbanística con el alcalde José Luis Martínez-Almeida. Presentado en mayo de 2025, el proyecto Madrid Innovation District (MID) contempla un gran campus empresarial de innovación y ocio en terrenos de Valdebebas. La iniciativa requiere una nueva recalificación de la parcela, actualmente destinada a usos deportivos privados, y se mantiene bajo un hermetismo significativo por parte del Ayuntamiento y el club.
El futuro campus, que ocupará 85 hectáreas, prevé la construcción de oficinas, universidades y centros de ocio, necesitando una inversión internacional estimada de 8.500 millones de euros. La zona se beneficiará de importantes infraestructuras de transporte, incluyendo la cercanía al aeropuerto de Barajas, un nuevo intercambiador y la ampliación de la línea 11 de metro.
La confianza de Pérez en la administración madrileña se reflejó tras la resolución judicial que exime al club de responsabilidad penal por el ruido de los conciertos en el Bernabéu. Aseguró que los conciertos volverán pronto, negociando con la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento para adaptar la legislación. Señaló que los conciertos representan solo el 1% de la facturación total y son más un tema reputacional para la ciudad.
Respecto a los aparcamientos, Pérez expresó su decepción por la sentencia que impedía su explotación, afirmando que eran para residentes y solicitados por el Ayuntamiento. Sin embargo, la información publicada indica que fue el propio club quien solicitó los dos aparcamientos, y el de la Castellana, con 1.500 plazas, estaba destinado a rotación, no a residentes. La Asociación Vecinal de Perjudicados por el Bernabéu ha sido clave en la paralización de estos proyectos por 'importantes ilegalidades en su tramitación'.