Cuando una persona mayor empieza a necesitar ayuda en casa, muchas familias saben que tienen un problema, pero no necesariamente cuál es la mejor manera de resolverlo. Desde Alcorcón, Ayudare Cuidado de Personas Mayores ha desarrollado un modelo que comienza por entender cada situación antes de plantear el servicio: escuchar a la familia, valorar las necesidades de la persona y explicar las alternativas disponibles.
Cuando buscar una cuidadora es solo el principio
Una caída, una hospitalización, un empeoramiento de la movilidad o simplemente la sensación de que un padre o una madre ya no se desenvuelve como antes. El momento en el que una familia empieza a plantearse ayuda en casa puede llegar poco a poco o aparecer prácticamente de un día para otro.
A partir de ahí surgen muchas preguntas: cuántas horas de apoyo son necesarias, si conviene una cuidadora por horas o una interna, quién debe contratarla, qué ocurre durante las vacaciones, qué alternativas existen cuando hay una situación de dependencia o cómo puede utilizarse una prestación reconocida por la Comunidad de Madrid.
“"Nuestro trabajo no empieza buscando una cuidadora; empieza entendiendo qué necesita realmente la persona y su familia."
Primero entender; después organizar el cuidado
Ayudare parte de una idea sencilla: dos familias que solicitan aparentemente el mismo número de horas pueden necesitar soluciones completamente diferentes.
Una persona puede necesitar apoyo para el aseo y las tareas cotidianas unas horas al día. Otra puede requerir supervisión continuada. En otros casos, el principal problema es el acompañamiento, la preparación de comidas o que los hijos viven lejos y necesitan a alguien que les ayude a organizar la atención.
Por eso el primer contacto de la empresa busca comprender la situación antes de realizar una propuesta.
“Muchas familias nos llaman diciendo: ‘necesito una cuidadora’. Pero detrás de esa frase puede haber necesidades muy distintas. Antes de hablar de precios o de horas intentamos entender qué está ocurriendo y qué solución puede ser adecuada y sostenible para esa familia”, explica Carlos Steinkopf, director de Ayudare.
Cuando resulta conveniente, esa primera orientación puede completarse con una valoración presencial en el domicilio, especialmente en las zonas próximas a la sede de la empresa.
No existe una única forma de organizar los cuidados
Una de las características del modelo de Ayudare es poder trabajar con diferentes fórmulas en función de las necesidades de cada familia.
Por un lado, la empresa presta directamente servicios profesionales de ayuda a domicilio, organizando y supervisando la atención prestada por su propio personal.
Pero existen familias —por ejemplo, cuando se necesitan muchas horas de atención o una cuidadora interna— para las que puede resultar más adecuado contratar directamente a la profesional en el hogar. En estos casos, Ayudare puede encargarse de la selección de la cuidadora y acompañar a la familia en la organización y gestión del servicio.
También existen situaciones en las que ambas alternativas pueden combinarse, permitiendo adaptar mejor la atención a las necesidades asistenciales, familiares y económicas de cada caso.
“Intentamos explicar las ventajas, las limitaciones y los costes de cada opción. Después es la familia quien decide con más información. No siempre la solución que incluye más horas o supone un mayor coste es necesariamente la mejor”, señala Steinkopf.
Dependencia y cheque servicio: otra fuente frecuente de dudas
La situación puede hacerse todavía más compleja cuando una persona tiene reconocido un grado de dependencia o está iniciando el procedimiento para solicitarlo.
Ayudare trabaja con familias que disponen de la Prestación Económica Vinculada al Servicio (PEVS), conocida habitualmente como cheque servicio, para financiar parte de la atención domiciliaria cuando este recurso forma parte de la solución reconocida a la persona dependiente.
El conocimiento de este sistema permite orientar a las familias sobre cómo puede encajar la prestación en la organización real de los cuidados, sin sustituir en ningún caso el papel de los servicios sociales o de la Administración.
“Muchas veces la familia recibe una resolución y sabe qué importe le han concedido, pero no termina de saber cómo convertir eso en un servicio que funcione en su casa. Nuestro trabajo es ayudarles a entender las alternativas que tienen a partir de ahí”, explica el director de Ayudare.
La proximidad como parte del servicio
El centro de operaciones de Ayudare se encuentra en Alcorcón, desde donde la empresa presta servicios principalmente en distintos municipios del sur y oeste de Madrid.
Alcorcón, Móstoles, Leganés y Fuenlabrada constituyen una parte especialmente natural de su área de actuación, junto con otros municipios próximos en los que la empresa puede organizar los servicios en función de las necesidades de cada caso.
La proximidad permite mantener una relación directa con determinadas familias, realizar valoraciones presenciales cuando resulta conveniente y conocer de primera mano las particularidades de la zona en la que se presta el servicio.
Una empresa local frente a modelos cada vez más digitalizados
El sector de los cuidados ha incorporado durante los últimos años nuevas plataformas, operadores nacionales y sistemas de contratación online. Ayudare utiliza también herramientas digitales, pero ha optado por mantener el contacto personal como una parte central de su propuesta.
Una familia puede encontrar la empresa a través de Google o realizar un primer contacto por internet o WhatsApp, pero detrás de esa consulta hay personas que conocen el caso y participan posteriormente en la organización y seguimiento del servicio.
Desde su oficina de Alcorcón se coordinan la atención a las familias, la selección de profesionales y el seguimiento de los servicios.
Una trayectoria digital que ahora se concentra en Ayudare
Una parte importante de la trayectoria digital de la empresa se ha desarrollado alrededor de Cuidado de Personas Mayores, denominación con la que numerosos usuarios han encontrado durante años sus servicios en internet y donde se ha acumulado buena parte de su presencia online.
Esa experiencia y reconocimiento se integran ahora progresivamente bajo Ayudare Cuidado de Personas Mayores, la denominación con la que la empresa quiere reforzar su identidad y su presencia en Alcorcón y el sur de Madrid.
Cuidar también significa ayudar a tomar decisiones
El cuidado de una persona mayor rara vez consiste exclusivamente en cubrir un determinado número de horas. Detrás suele haber una familia que necesita reorganizar rutinas, coordinar hermanos, tomar decisiones económicas, comprender prestaciones, seleccionar una cuidadora y, con frecuencia, hacerlo en un momento emocionalmente complicado.
Ayudare quiere situarse precisamente en ese espacio: no únicamente como proveedor de horas de atención, sino como una empresa capaz de acompañar a la familia desde la primera pregunta hasta la organización de una solución estable.
“"No se trata de vender más horas de cuidado, sino de encontrar una forma de cuidar que funcione para la persona y también para su familia."