La guerra en Oriente dispara los costes de la construcción en Pontevedra

El conflicto bélico encarece materiales y tensiona la logística, mientras la obra nueva gana terreno a la rehabilitación.

Imagen genérica de obra en construcción en la ciudad de Pontevedra.
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Imagen genérica de obra en construcción en la ciudad de Pontevedra.

La construcción en Pontevedra afronta un 2026 marcado por la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, que encarece materiales y tensiona la logística, mientras el mercado residencial vira hacia la obra nueva.

La guerra en Oriente Medio ya se hace notar en el sector de la construcción en Pontevedra, amenazando los costes y los plazos de ejecución para 2026. El cierre del estrecho de Ormuz y el conflicto bélico en Irán están provocando un encarecimiento de materiales y generando incertidumbre, en un momento en que el mercado residencial muestra una clara preferencia por la vivienda nueva frente a la rehabilitación.
El presidente del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Pontevedra (Coatpo), Manuel Rañó, señala que ya se perciben subidas de precios superiores al 10% en materiales básicos como el ladrillo, la cerámica, el acero o el hormigón. A esto se suma el incremento de los costes de transporte y la creciente dificultad para encontrar mano de obra cualificada, factores que presionan los plazos y el coste global de las obras.
Rañó recuerda que el sector ya sufría aumentos de costes antes de la guerra, y la actual crisis internacional actúa como un acelerador de esa tendencia, abriendo la puerta a movimientos especulativos. "A río revuelto, ganancia de pescadores", resume el contexto de incertidumbre y encarecimiento.
Las estadísticas del Coatpo para el primer trimestre de 2026 confirman un cambio de tendencia en la ciudad. Los expedientes de obra nueva aumentaron un 17% (de 66 a 77), pasando de representar el 28% al 40% del total. Por el contrario, la rehabilitación y reforma cayeron un 31%, situándose en el 60% restante. A nivel provincial, los visados para viviendas unifamiliares también subieron, mientras que los de edificios y pisos experimentaron un fuerte descenso.
El Presupuesto de Ejecución Material (PEM) total en la zona de Pontevedra cayó un 43% en el primer trimestre, situándose en 48 millones de euros. El PEM medio por obra también descendió, reflejando la dificultad para ajustar presupuestos en un entorno de costes inestables.
Ante esta situación, Rañó reclama una alianza público-privada para coordinar procesos administrativos, agilizar licencias y ofrecer mayor seguridad jurídica. También defiende políticas de vivienda y movilidad que aumenten la oferta residencial y mejoren el acceso, buscando un crecimiento "dinámico pero más controlado" para el sector.