Sutargi, con 34 años de trayectoria, cuenta con la participación de sus propios trabajadores con el objetivo de crear soluciones para empresas y oportunidades de inserción para personas en situación de vulnerabilidad. Ha recibido dos ayudas del Grupo SPRI a través del programa Hazitek, que apoya la investigación industrial y el desarrollo experimental de las empresas vascas.
La empresa se fundó en 1992 por iniciativa de familias de personas con discapacidad, procedentes del centro Ortzadar de Donostia. Su primer cliente fue la cooperativa Eredu, para la que comenzaron a fabricar mobiliario de camping. Años después, entraron en el sector de la medicina, comenzando a montar productos sanitarios para la cooperativa Bexen. Posteriormente, ampliaron líneas de negocio a través de subcontratación industrial, en sectores como el ferroviario y el automotriz.
En 2017, se introdujo en el ámbito de la economía circular, fabricando mobiliario de oficina a partir de la reutilización de palets de madera. Fue un año importante de reflexión estratégica, tras la cual decidieron especializarse en los sectores de medicina y economía circular, buscando socios estratégicos que aportaran conocimiento especializado.
Actualmente, los mercados de Sutargi son: mobiliario y equipamiento, dispositivos médicos, subcontratación industrial y soluciones a partir de residuos complejos. Los sectores a los que se dirigen son equipamiento, medicina, industria en general y economía circular.
El pasado enero, crearon dos sociedades de interés económico: Medikargi y Birzilan. En Medikargi, su socio es Diker, especializado en microfluídica e inyección de plásticos, lo que les permite ofrecer un proceso de industrialización completo: diseño y fabricación de moldes, producción de piezas, montaje e inserción de circuitos electrónicos, todo ello bajo la norma ISO 13485. Ofrecen dispositivos médicos fabricados para terceros y están desarrollando un dispositivo médico de tipo 2B que incorporará análisis de datos.
En el caso de Birzilan, su socio es CM Plastik, empresa valenciana que desarrolla soluciones a partir de residuos complejos pero no los industrializaba. Han fabricado diversos productos para el sector agrícola a partir de plásticos de invernadero, como elementos de señalización, mobiliario de campo y vallas.
El próximo año pondrán en marcha una nueva fábrica en la comarca de Urola, con una inversión de unos tres millones de euros. Colaboran en este proyecto con la Dirección de la Agenda 2030 del Gobierno Vasco, Iraurgi Berritzen (agencia de desarrollo de Urola) y Urkome (agencia de desarrollo rural de Urola). Esta nueva planta permitirá ampliar la actividad del sector, ofreciendo soluciones certificadas según la norma ISO 9000.
El equipo de Sutargi está formado por 410 personas (170 trabajadores y 140 personas en itinerarios de inserción social). De ellas, el 35% trabaja en Medikargi y otro 35% en Birzilan. El área de I+D es fundamental en la evolución de ambas sociedades, diseñando soluciones técnicamente viables y con potencial de entrada al mercado.
Las ayudas del programa Hazitek del Grupo SPRI se han dirigido a dos proyectos desarrollados con ambas empresas, realizando desarrollos a medida para el tratamiento y valorización de residuos complejos, fabricando productos específicos. Los retos futuros se dividen en dos: a nivel empresarial, ser considerados especialistas en ambos sectores, y a nivel social, servir para crear oportunidades de inserción para personas vulnerables.




