El restaurante Martínez de Ordizia inicia una nueva etapa tras 136 años de historia

El emblemático establecimiento hostelero de la localidad experimenta un relevo generacional, manteniendo su esencia y adaptándose a los nuevos tiempos.

Imagen genérica del interior de un restaurante tradicional vasco, con vigas de madera y paredes de piedra.
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Imagen genérica del interior de un restaurante tradicional vasco, con vigas de madera y paredes de piedra.

El restaurante Martínez de Ordizia, con 136 años de historia, ha iniciado una nueva etapa el 15 de abril, con un cambio de dirección que busca mantener la tradición y actualizar su propuesta gastronómica.

El restaurante Martínez de Ordizia, un referente hostelero en la localidad, ha comenzado una nueva fase. Tras 136 años de trayectoria, el negocio ha experimentado un relevo en su dirección, asumiendo el control un equipo de la casa. El establecimiento reabrió sus puertas el pasado 15 de abril, después de unas obras de actualización, celebrando la ocasión con un generoso pintxo-pote.
Fundado en 1890 por José Martín Martínez, el restaurante se ubicó en el mismo edificio de la calle Santa María que ocupa actualmente. Inicialmente conocido como Fonda Urdaneta de Martínez, ofrecía servicios de alojamiento, comidas y parada de postas para los viajeros de la ruta Madrid-Irún. A lo largo de los años, el negocio ha evolucionado, adaptándose a las nuevas generaciones y siendo testigo de la vida de la localidad.
La dirección del negocio ha sido asumida por Igor Garikano, quien ha sido la mano derecha del anterior responsable durante los últimos 30 años. Aunque no representa estrictamente la quinta generación, se considera una continuación de la tradición familiar. Le acompañará en esta nueva etapa Rida Benyahya, quien estará al frente del bar y la sala. Garikano ha manifestado que el restaurante seguirá siendo fiel a su esencia y al producto local, abierto a las sugerencias de los clientes y ofreciendo sorpresas.

"Aunque no supone en sentido estricto la quinta generación es como si lo fuese."

el anterior responsable del restaurante
Los platos estrella del restaurante, como la merluza rellena y el bocadillo de albóndigas, se mantendrán, ya que Garikano ha asegurado que respetará la tradición y garantizará la calidad gastronómica. El establecimiento continuará siendo una parte importante de la historia y la gastronomía de Ordizia, ofreciendo una experiencia única a sus comensales.