La edificación de Vivienda de Protección Oficial (VPO) en Euskadi ha alcanzado las cifras más bajas de la última década. Según fuentes del sector, el inicio de la tramitación de la ley de medidas urgentes en 2025 generó una serie de expectativas que llevaron a los promotores privados a posponer el inicio de nuevos proyectos.
Ante esta situación, el Gobierno Vasco ha señalado la falta de suelo finalista como un factor fundamental del problema. Para abordar esta carencia, se ha aprobado una reserva estratégica que dotará al gobierno de terrenos. A esto se suma el incremento de los costes de producción y la desaparición de una parte del sector sin un relevo adecuado.
Por otro lado, la implementación de las zonas tensionadas en Bizkaia aún no ha tenido un impacto significativo en los precios. Expertos indican que para que se produzca una reducción de precios, sería necesario un porcentaje importante de grandes tenedores, lo cual no se da. Sin embargo, se prevé que los incrementos de precios se moderen, lo que podría llevar a una deflactación de las rentas.




