En el rural gallego, donde el envejecimiento y la falta de reemplazo amenazan la viabilidad de muchas explotaciones, la historia de esta granja en A Laracha, en la provincia de A Coruña, representa un ejemplo de esperanza. A través del Banco de Explotaciones, esta unidad productiva de vacuno de leche, que operó durante casi un cuarto de siglo, inicia ahora una nueva etapa, evitando su cierre y asegurando su actividad.
La granja, que comenzó su andadura en el año 2001 gracias a la iniciativa de dos matrimonios, fue construida desde cero, adquiriendo terrenos y levantando instalaciones. Con el paso del tiempo, se consolidó hasta alcanzar una producción significativa, llegando a ordeñar entre 110 y 114 vacas con una sala de ordeño de 36 puntos, lo que demuestra su capacidad y buen funcionamiento.
“"Los hijos no quisieron seguir con esto."
La decisión de vender la explotación no respondió a problemas económicos, sino a la ausencia de relevo familiar y a la edad de los socios. Uno de los fundadores, al que aún le restan cuatro años para la jubilación, confirmó que la granja era viable y rentable, pero la falta de interés de sus descendientes y la retirada de sus compañeros impulsaron la búsqueda de un comprador.
Es aquí donde el Banco de Explotaciones de la Consellería do Medio Rural juega un papel crucial. Esta herramienta, activa desde febrero de 2025, conecta a ganaderos que desean dejar la actividad con aquellos que buscan incorporarse al sector. Actualmente, el banco cuenta con 12 explotaciones inscritas en Galicia, de las cuales cuatro ya están en proceso de transmisión o ya fueron transmitidas, incluyendo la de A Laracha.
Los nuevos propietarios, que ya poseen experiencia en el sector y en otros negocios, tienen planes ambiciosos para la granja. Pretenden ampliar la cabaña de 90 a 180 vacas y realizar una inversión significativa en modernización, incluyendo la instalación de dos robots de ordeño, la renovación del tejado y la construcción de una vivienda para los empleados. Esta apuesta por la tecnología busca aumentar la productividad y mejorar el control sanitario del ganado.
“"Con el encarecimiento del gasóleo y de los fertilizantes, y con la bajada del precio de la leche, si se plantea una bajada de entre siete y diez céntimos, deja de ser viable."
A pesar del optimismo, los nuevos gestores también alertan sobre la fragilidad del equilibrio económico en el sector, especialmente ante la volatilidad de los costes de producción y los precios de la leche. La Consellería do Medio Rural también anunció ayudas para la sucesión de explotaciones agrarias, que podrán alcanzar hasta 30.000 euros en un período de cinco años para aquellos que cedan sus explotaciones.




