Guitrans alerta sobre el sobrecoste del gasóleo para las empresas de transporte en Gipuzkoa

La patronal guipuzcoana del transporte por carretera advierte de la grave situación del sector ante la subida de los combustibles.

Imagen de primer plano de una bomba de combustible, reflejando el aumento de precio.
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Imagen de primer plano de una bomba de combustible, reflejando el aumento de precio.

La Asociación Empresarial Guipuzcoana de Transporte de Mercancías por Carretera (Guitrans) ha alertado de que la subida del gasóleo "dispara las alarmas" de las empresas del sector en Gipuzkoa.

Guitrans celebró este sábado en Donostia su Asamblea General de Socios, a la que asistieron, entre otros, la diputada de Movilidad, Turismo y Ordenación del Territorio de Gipuzkoa, Azahara Domínguez, Mónica Díaz del Ente Vasco de la Energía y Fran Manzano de Igarle.
Azahara Domínguez afirmó que el sector del transporte de mercancías por carretera "es una pieza imprescindible de nuestro presente y también de nuestro futuro". Por ello, remarcó "la necesidad de acompañar y ayudar al sector en los retos que atraviesa, como la falta de relevo generacional o la incertidumbre que está generando la crisis geopolítica mundial". Recordó que "en 2025 más de 700 personas se presentaron a los exámenes del CAP, con una tasa de aprobados que supera el 50%".
La diputada señaló que la Diputación ha aprobado líneas de ayudas dirigidas a determinados transportistas que no pueden acogerse al sistema de devolución parcial del Impuesto sobre Hidrocarburos, así como a vehículos impulsados por gas. Finalmente, se mostró dispuesta a seguir "colaborando con el sector para garantizar su futuro".
El presidente de Guitrans, Javier Ortega, alertó de "la gravísima situación provocada por la crisis de Oriente Medio" en el sector, ya que "ha disparado, entre otros, el precio del combustible". "El gasóleo ha subido casi un 40% aunque ha habido semanas entre marzo y abril en las que la subida ha superado el 50%", incidió, para añadir que ello "supone un sobrecoste por vehículo de 1.600 euros al mes en transporte nacional y 2.000 en transporte internacional".
En este contexto, alertó de que "no cabe más posibilidad que repercutir la subida del carburante en la factura de transporte, no hacerlo supondría la desaparición de buena parte de las empresas del sector". Insistió en "la obligatoriedad de esta repercusión", solicitando la "máxima colaboración por parte de las empresas cargadoras", que "deben valorar si quieren asumir el riesgo de quedarse sin transporte por no aceptar una subida sobradamente justificada y que tiene un mínimo impacto en el precio del producto transportado".
También censuró "la demora en proceder a la bonificación de 20 céntimos por litro aprobada por el Gobierno en marzo y que no termina de materializarse" y advirtió "de la mala praxis de algunas empresas cargadoras que pretenden incluir esta bonificación en el cálculo de la nueva tarifa algo que la norma prohíbe taxativamente".
Por otro lado, Ortega puso en valor "el esfuerzo realizado por Guitrans por promover la entrada en el sector de nuevos profesionales a través de la contratación en origen, un sistema que da garantías tanto a la parte contratante como a la contratada". En cuanto a la jubilación anticipada señaló que "el sector lleva años demandando que se apruebe" y "se está haciendo largo el proceso, máxime teniendo en cuenta que la actividad de conductor profesional cotiza un tres por ciento más que el resto de categorías (cotizan el 6,7% cuando por el resto lo hacen por un 3,7%)".
"Malestar"
También puso sobre la mesa "el malestar y hartazgo por el retraso en las tramitaciones de las gestiones que deben realizarse en la Jefatura de Tráfico de Gipuzkoa". "Pasan los meses y los años y no se resuelve este grave problema que provoca pérdidas económicas a las empresas", insistió.
En cuanto al aumento de la masa máxima autorizada a 44 toneladas, ligado al proceso de descarbonización, defendió que el sector "es referente", ya que "ha reducido sus emisiones de NOx un 98% y un 95% el de partículas desde 1990".
En la línea de impulsar la descarbonización del sector, Díaz explicó "los beneficios" de los Certificados de Ahorro Energético (CAE) que "permiten convertir los ahorros energéticos generados, por ejemplo, mediante la electrificación o la mejora de la eficiencia en flotas, en un activo económico".