Golpe al comercio irregular en Bizkaia: retiran cuatro toneladas de comida y alcohol ilegal

La Guardia Civil interviene en un almacén de Ibaizabal, incautando productos que incumplían normativas de etiquetado y trazabilidad.

Imagen genérica: Interior de un gran almacén en Euskadi con estanterías de alimentos y bebidas alcohólicas, precintado con cinta policial.
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Imagen genérica: Interior de un gran almacén en Euskadi con estanterías de alimentos y bebidas alcohólicas, precintado con cinta policial.

La Guardia Civil ha desmantelado un punto de venta irregular en Bizkaia, incautando más de cuatro toneladas de alimentos y alcohol que no cumplían la normativa vigente.

Un macropoperación desarrollada por la Guardia Civil en Bizkaia ha golpeado al comercio irregular, retirando 12.758 productos alimenticios y bebidas alcohólicas, en su mayoría procedentes de Europa del Este. Se han precintado alrededor de cuatro toneladas de mercancía en un gran almacén ubicado en la zona de Ibaizabal, en una intervención en la que este periódico ha estado presente. El valor estimado de estos productos en venta al público asciende a 31.811 euros.
La intervención se llevó a cabo este martes, 16 de junio, en un establecimiento abierto al público. En los últimos meses, agentes de la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras (UDAIFF) Bizkaia detectaron la posibilidad de que en este local se estuvieran vendiendo mercancías de terceros países sin cumplir la normativa aplicable de etiquetado, trazabilidad o comercialización, lo que motivó el análisis del funcionamiento del establecimiento.
Los agentes llegaron al punto concreto pasadas las 9:00 horas de la mañana. Una vez en el lugar, comprobaron que solo había trabajadores, a quienes solicitaron que llamasen a los responsables del local. Estos se presentaron en cuestión de minutos, momento en el que se les advirtió de la operación que se iba a llevar a cabo.
La UDAIFF observó los productos en venta, inspeccionó las instalaciones y procedió a la identificación de las personas presentes. En caso de encontrar a alguien en situación irregular en el Estado, se le denuncia por infracción de la Ley de Extranjería, notificando a la Policía Nacional.
Los agentes se distribuyeron meticulosamente por la superficie y comenzaron a verificar los productos. Se localizaron productos envasados en origen que no incorporaban la información obligatoria en lengua castellana. Entre las deficiencias detectadas figuraban productos sin etiquetado en castellano, ausencia de información sobre ingredientes, falta de identificación del importador o carencia de datos sobre la conservación y trazabilidad de los alimentos. Con las bebidas alcohólicas se trabajó de forma similar, centrándose en las irregularidades del etiquetado.
Mientras retiraban productos no aptos para la venta, el equipo de documentación sumaba los artículos y su precio. En apenas cuarenta minutos, habían retirado más de 300 kilogramos de comida de las estanterías por incumplir la ley vigente.
Tras una ardua labor que se prolongó durante toda la jornada del martes, finalmente se intervinieron cuatro toneladas de mercancía. El propietario del almacén, situado en la zona vizcaina de Ibaizabal, cooperó durante toda la actuación. Al concluir la intervención, los agentes formularon dos actas: una en materia de impuestos y otra de alimentación, dirigidas al departamento de Salud del Gobierno Vasco y a la Dependencia Regional de Aduanas e Impuestos Especiales, respectivamente.
Esta intervención es la segunda gran operación de estas características que la Guardia Civil completa en el territorio en los últimos meses. Entre mediados de abril y el 11 de mayo, la misma unidad realizó tres inspecciones fiscales en dos establecimientos de alimentación de Bilbao y uno de Basauri, que concluyeron con la intervención de más de 5.000 productos y el precinto de cerca de 1,3 toneladas de mercancía.
Estas actuaciones están relacionadas con el resguardo fiscal del Estado, el control de mercancías, el contrabando, la falsificación, el fraude comercial y diversas infracciones administrativas. La ausencia o deficiencia de información en el etiquetado de los alimentos puede suponer un riesgo directo para los consumidores, impidiendo que dispongan de información clara sobre el origen, la composición exacta o la correcta conservación de los productos.