Esta declaración permitiría al proyecto eludir la normativa del Ayuntamiento de Llodio. Originalmente, la Diputación Foral de Álava asumió el Plan Especial de la central eólica, pero concluyó que el proyecto infringía la normativa urbanística vigente y que dichas deficiencias no podían ser subsanadas.
Previamente, Fernando Valldeperes, CEO de la compañía, había anunciado que presentaría un recurso, argumentando que la normativa del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1995 no debería ser un impedimento para detener iniciativas de impulso a las energías renovables.
Ahora, se ha presentado la solicitud formal al Gobierno Vasco para que el proyecto sea considerado de interés público. Además, Ferosca ha presentado modificaciones que afectarán a la potencia unitaria de las máquinas, concretamente, el aumento de la potencia de 4,5 MW a 7 MW, sin alterar la altura del buje de los aerogeneradores ni el diámetro del rotor.
Estos cambios no requerirían una evaluación de impacto ambiental. El parque eólico, compuesto por tres aerogeneradores (inicialmente se preveían seis), alcanzaría así una potencia de 21 MW.




