La factura de luz y gas varía 644 euros anuales entre Aiete y Lizartza en Gipuzkoa

El nuevo Atlas de la Energía del BC3 permite comprobar el gasto energético por barrio y su carga respecto a los ingresos familiares.

Primer plano del contador eléctrico de una casa con un paisaje verde de Euskadi desenfocado al fondo.
IA

Primer plano del contador eléctrico de una casa con un paisaje verde de Euskadi desenfocado al fondo.

La diferencia en la factura energética anual entre municipios y barrios de Gipuzkoa puede alcanzar los 644 euros, como ocurre entre Aiete y Lizartza, según el nuevo Atlas de la Energía elaborado por el BC3.

El primer Atlas de la Pobreza Energética de España, desarrollado por investigadores del Basque Centre for Climate Change (BC3), permite explorar el gasto energético doméstico barrio a barrio. Además, introduce por primera vez un indicador para identificar los barrios más vulnerables, relacionando el coste de las facturas con los ingresos anuales de las familias.
En Gipuzkoa, la carga que suponen las facturas energéticas respecto a los ingresos fluctúa entre el 1,5% y el 4,7%, sin alcanzar el umbral del 5% que se considera preocupante. La media española es del 3,6%, lo que sitúa a Gipuzkoa en una buena posición. Getaria (1,5%) presenta la menor carga, mientras que Belauntza (4,7%) registra la mayor, debido a sus facturas más elevadas.
El objetivo del atlas es identificar los barrios más vulnerables, aquellos donde las familias tienen más dificultades para afrontar las necesidades energéticas de sus hogares. Hasta ahora, solo existían indicadores generales, pero esta nueva herramienta desciende hasta el detalle de las unidades censales. «Este salto en los indicadores nos permite identificar mucho mejor dónde están los barrios en los que es más probable encontrar gente con dificultades para pagar la factura a final de mes», explica Manuel Tomás, investigador del BC3.
Incluso dentro de una misma ciudad, pueden existir «grandes diferencias» en el coste de las facturas y la carga que suponen para los hogares. «Personas que viven en una misma ciudad pueden sufrir distintos niveles de vulnerabilidad energética, fundamentalmente porque, aunque están en una zona climática con necesidades de calefacción similares, entre barrios hay distintas condiciones, sobre todo relacionadas con la calidad de las viviendas o con los ingresos de las familias», indica Tomás.
En Donostia, la unidad censal que se correspondería con el barrio de Intxaurrondo presenta la carga energética máxima (4,18%), mientras que la zona de Ondarreta-Igeldo tendría la mínima (1,52%). La diferencia es de 2,66 puntos. En cuanto al coste anual de las facturas, varía entre los 1.075 euros de Aiete y los 636 de Herrera-Larratxo. La factura media anual en Donostia es de 785 euros.
Analizando los datos a nivel de Gipuzkoa, la diferencia máxima entre unidades censales es de 3,2 puntos. Las cargas energéticas más bajas se dan en Getaria (1,5%), Ondarreta (1,52%) y Segura (1,55%), mientras que las más altas se encuentran en Belauntza (4,7%), Larreaundi (4,46%) y Amute (4,44%).
En cuanto al coste de las facturas, las cifras más altas en Gipuzkoa se registran en Belauntza (1.187 euros), Sokoa (Hondarribia, 1.075 euros) o una parte de Aiete (Donostia, 1.075 euros). En la parte baja se encuentran Lizartza (431 euros), Asteasu (434 euros) y Zegama (445 euros). La factura media anual de Gipuzkoa asciende a 738 euros.