En el debate, moderado por Isabel de Lope, periodista y directora comercial de NOTICIAS DE GIPUZKOA, intervinieron representantes de empresas industriales estrechamente conectadas a los centros de formación profesional. Los participantes enfocaron sus opiniones en los desafíos que enfrentan las organizaciones para atraer y retener a los perfiles más adecuados.
Los ponentes fueron Mikel Sarriegi, director de Formación y Talento de Adegi; Eneko Odiaga, Talent Innovation Manager de Smartlog Group; Jon Ander Aguirrechu, responsable de laboratorio de Orbik Cybersecurity; Izaskun Larrañaga, Consejera Delegada en Lacor; e Iker Usabiaga, director de Recursos Humanos de Danobat Group.
Sarriegi destacó que en Gipuzkoa “tenemos un entramado empresarial compuesto, principalmente, por organizaciones pequeñas y donde el sector industrial ejerce un papel clave. Como se ha dicho en la primera parte del encuentro, la FP se está anticipando, en muchos casos, a las necesidades que tienen las propias empresas”.
“"Tanto los centros de FP como las universidades son aliados estratégicos que favorecen el crecimiento de las compañías. Es una relación que debe ser bidireccional."
Aguirrechu reconoció que en el campo de la ciberseguridad industrial existe una gran escasez de perfiles sénior. “Visto el panorama, la FP es vital gracias a su agilidad a la hora de generar profesionales. La inversión y el talento son los principales desafíos a los que se enfrentan las organizaciones”. Respecto al debate sobre si la inteligencia artificial suplirá el trabajo de las personas, Aguirrechu tiene una opinión clara: “Ahora los individuos somos más necesarios que nunca. Hacen falta trabajadores con amplios conocimientos tecnológicos”.
Desde Danobat Group, entidad dedicada a la máquina herramienta, Usabiaga señaló que los perfiles de FP son “absolutamente necesarios para nosotros. Este año vamos a incorporar a alrededor de 80 trabajadores, de los cuales la mitad serán personas que han cursado un grado superior. Hay labores, como por ejemplo la de montador, que la IA por el momento no es capaz de sustituir”.
Larrañaga, de Lacor, apuntó que la empresa “nació en un taller y, a pesar de que ha evolucionado mucho con el transcurso de las décadas, la esencia se mantiene. Los perfiles de FP son esenciales dentro de nuestra plantilla”. Por su parte, Sarriegi indicó que la formación dual es “una oportunidad para que los estudiantes adquieran competencias que serán básicas para su futuro”.
Odiaga explicó que, “cuando acogemos a un alumno, lo primero que intentamos es que entienda en qué consiste la actividad de la empresa. El estudiante no va a ser muy productivo en una primera fase orientada a la formación y, al mismo tiempo, un empleado deberá invertir tiempo en enseñar. Este proceso no está exento de dificultades”. Para Larrañaga, la inversión es la palabra clave: “Hay que pensar que el alumno es alguien que posteriormente puede llegar a ser una pieza importante de la empresa. En general, vienen muy bien preparados”.
Según Usabiaga, la industria tiene hoy en día una connotación algo negativa, por lo que para Danobat Group es importante “realizar jornadas de puertas abiertas con el objetivo de eliminar los clichés que existen en torno a los talleres de mecanizado: “No son ni sucios ni ruidosos”.
Los cinco miembros de esta segunda mesa resaltaron la creciente importancia de la figura del instructor dentro de las organizaciones para acompañar a las nuevas incorporaciones. Finalmente, se abordó la necesidad de escuchar a las nuevas generaciones, un factor clave para las compañías, ya que llegan con diferentes formas de trabajar, requiriendo espacios que les permitan comunicarse y crecer profesional y personalmente. Al mismo tiempo, las virtudes que los empleados deben potenciar son la ética de trabajo y el compañerismo.
“"El conocimiento suma, pero la actitud multiplica."




