Un total de ocho empresas participarán en esta iniciativa, centrando sus esfuerzos en identificar los nuevos requisitos normativos y en optimizar el comportamiento ambiental de sus artículos.
El objetivo es reducir los riesgos regulatorios y satisfacer la creciente demanda de productos sostenibles por parte de los consumidores.
La primera reunión de trabajo está programada para el mes de octubre, momento en el que se iniciarán las actividades con las entidades participantes.




