Un establecimiento de pequeño comercio en Bilbao aprovecha los días festivos para abrir sus puertas, especialmente cuando estos coinciden con el fin de semana. Según la responsable del negocio, la ubicación del festivo en el calendario es clave para decidir si abrir o no. Por ejemplo, si un festivo cae en sábado, la apertura es casi segura, lo que anima a abrir también el viernes, a pesar de ser festivo.
Este negocio, que ofrece prendas y complementos inspirados en México, atrae tanto a clientes habituales como a aquellos que visitan el Casco Viejo por primera vez. La responsable del comercio comenta que los festivos son días normales para ella, y mucha gente se acerca porque entre semana no puede. Los clientes tienen más tiempo para comprar, lo que se traduce en un aumento de las ventas.
“"Para mí es un día normal y sí que es verdad que mucha gente se acerca porque entre semana no puede."
La ubicación del local, a poca distancia de la plaza Unamuno, es fundamental, ya que muchas personas transitan por el Casco Viejo. El turismo es una constante en Bilbao, y la responsable del negocio afirma que cada vez se ven más turistas en la ciudad, incluso entre semana. Esto crea una oportunidad para los clientes que buscan productos de cercanía y calidad.
La proximidad con los consumidores de Bilbao y del Territorio Histórico de Bizkaia se refleja en que los propios clientes entienden que el pequeño comercio aproveche los días festivos para ofrecer sus productos. De esta manera, los clientes tienen la oportunidad de adquirir prendas y complementos de estética boho, étnica y hippiechic, cumpliendo así el sueño de la responsable del negocio.




