Tras 16 reuniones sin avances significativos, la parte social ha decidido movilizarse. El principal punto de fricción es la propuesta de la patronal, que plantea un convenio con una vigencia de cinco años, un plazo que los sindicatos califican de excesivo. Además, denuncian que los incrementos salariales ofrecidos no cubren las necesidades reales de la plantilla ni están vinculados al IPC.
La brecha de género y la precariedad laboral son otros ejes del conflicto. En un sector que emplea a cerca de mil personas en Bizkaia y que cuenta con una alta feminización, las medidas propuestas para corregir la desigualdad salarial se consideran insuficientes. Los representantes sindicales critican que las soluciones planteadas por las empresas tardarían años en cerrar la brecha existente.
“"Las subidas salariales que la patronal ofrece están lejos de cubrir las necesidades reales de las trabajadoras."
La convocatoria, respaldada por CCOO, ELA, LAB y UGT, ha tenido un seguimiento masivo en empresas clave del territorio. Para facilitar la participación, se han organizado autobuses desde localidades como Bermeo y Ondarroa. Ambas partes están citadas para un nuevo encuentro el próximo 4 de junio con el objetivo de desbloquear la situación.




