Ourense tiene suelo para 44.000 viviendas, pero el desarrollo es lento

La provincia dispone de más de 12 km² de suelo residencial, pero las limitaciones energéticas y de comunicaciónes retrasan los proyectos.

Vista aérea de una gran zona de terreno residencial sin desarrollar en Galicia, con edificios de piedra de granito dispersos y colinas verdes al fondo, bajo un cielo nublado.
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Vista aérea de una gran zona de terreno residencial sin desarrollar en Galicia, con edificios de piedra de granito dispersos y colinas verdes al fondo, bajo un cielo nublado.

La provincia de Ourense dispone de suelo residencial con potencial para construir 44.000 viviendas, según un informe que señala que el desarrollo de estos terrenos podría llevar más de diez años.

La provincia de Ourense cuenta con una considerable reserva de suelo residencial, estimada en más de 12,8 kilómetros cuadrados, con capacidad para albergar hasta 44.000 nuevas viviendas. No obstante, la realidad del desarrollo urbanístico en la zona se enfrenta a importantes limitaciones técnicas que dificultan la ampliación del parque de viviendas a corto y medio plazo.
Un informe de la consultora Atlas, que recopila datos de los Planes Generales de Ordenación Urbana y del Ministerio de Vivienda, señala que el horizonte mínimo para empezar a consolidar estas bolsas de suelo es de diez años, mientras que la finalización completa de los proyectos podría extenderse hasta los 22 años.
El suministro energético representa uno de los principales obstáculos. Solo el 4% del suelo disponible tiene acceso rápido a la red eléctrica. Un 56% requiere obras menores, pero el 36% restante sufre un acceso deficiente que encarecerá y retrasará las obras debido a la necesidad de extender líneas de alta tensión o subestaciones.
La situación de las comunicaciones es aún más desfavorable. Solo el 10% del suelo tiene acceso rápido a infraestructuras de transporte de alta capacidad, y un 17% tiene accesos factibles. El 50% del suelo proyectado presenta conexiones deficientes, lo que fomentará la dependencia del vehículo privado. Además, un 8% tiene accesos difíciles y un 15% muy difíciles, confirmando el aislamiento de las zonas periféricas.
En comparación con el resto de Galicia, Ourense (12,8 km² y 44.000 viviendas) se sitúa en cifras similares a Lugo (11,8 km² y 40.000 viviendas). La diferencia es notable con el eje atlántico, donde Pontevedra registra 23,9 km² y A Coruña lidera con 46,8 km² (143.000 viviendas). Ourense ocupa el puesto 44 de 50 provincias españolas en potencial residencial.
Esta parálisis en el desarrollo del suelo explica la drástica caída en las licencias de obra. En Ourense, los permisos para obras en edificios pasaron de 702 en 2000 a 397 en 2025. La edificación de nueva planta sufrió un colapso, cayendo de 547 a 157 licencias anuales, ya que las promotoras evitan proyectos a largo plazo.
En la ciudad, la falta de un Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) actualizado ahoga el crecimiento. La limitada actividad constructora presiona los precios al alza ante una demanda que absorbe la oferta disponible sobre plano, como demuestran promociones que se venden casi en su totalidad durante la fase de cimentación.