El sector empresarial gallego defiende que la relación entre el ámbito académico y el tejido productivo debe ser complementaria. Según la CEG, el objetivo principal es preparar a los estudiantes para ocupaciones que aún no existen, garantizando así la competitividad de la economía de Galicia.
Durante la reunión, se destacó la importancia de que las titulaciones evolucionen al ritmo de las exigencias del mercado. La patronal aboga por incrementar los espacios de transferencia de conocimiento, la innovación compartida y la conexión directa entre la formación y la empleabilidad de los jóvenes.
En relación con la inteligencia artificial, la institución empresarial señaló que esta tecnología no debe sustituir al talento humano, sino potenciarlo. La ventaja competitiva residirá en la capacidad de las personas para utilizar estas herramientas con criterio, ética y responsabilidad.
Finalmente, la CEG propuso avanzar hacia un modelo formativo más flexible, que incluya microcredenciales y programas de especialización, donde las empresas participen activamente en el diseño de los contenidos educativos para asegurar el capital humano necesario para la innovación.




