Esta fórmula, que permite al vendedor seguir residiendo en su hogar hasta su fallecimiento mientras el comprador adquiere la titularidad, se está consolidando como una opción atractiva en el mercado inmobiliario. Actualmente, una decena de inmuebles en la zona de Vigo y su entorno ya se ofertan bajo estas condiciones.
Expertos del sector inmobiliario señalan que esta tendencia, importada del norte de Europa, está ganando popularidad debido a las ventajas que presenta para ambas partes. Para los vendedores, generalmente mayores de 65 años, representa una vía para complementar sus pensiones, dejar una herencia monetaria en vida a sus descendientes o simplemente obtener liquidez sin abandonar su residencia habitual.
“"Es la forma más rápida de acceder a una liquidez manteniendo su hogar."
Los compradores, por su parte, se benefician de un precio de adquisición significativamente inferior al del mercado tradicional, ya que no disponen del uso inmediato del inmueble. En Vigo, una vivienda en estas condiciones puede adquirirse por unos 110.000 euros. El perfil más común de comprador es el de familias jóvenes con ahorros, ya que las entidades bancarias no suelen avalar este tipo de operaciones.
Además del precio de compra, los nuevos titulares deben asumir los costes de mantenimiento y las derramas de la vivienda, considerándola una inversión a largo plazo. Aunque la venta en nuda propiedad es más habitual en zonas urbanas, el rural también despierta interés entre particulares, mientras que los grandes fondos de inversión se centran en los inmuebles más céntricos.




