El proyecto, que prevé la creación de más de mil empleos durante diez años, marca un paso decisivo en la Transición Justa de la zona tras el cierre de la antigua central térmica. Las obras están programadas para comenzar a finales de 2028, una vez obtenidas las licencias ambientales y administrativas necesarias.
La resolución, impulsada por el Instituto para la Transición Justa (ITJ), otorga a la empresa 408 MW de capacidad de acceso a la red eléctrica. El concurso buscaba proyectos que generasen energía renovable, minimizasen el impacto ambiental y maximizasen los beneficios socioeconómicos para los municipios de Carral, Cerceda, A Laracha, Ordes y Tordoia.
La iniciativa generará cerca de 180 empleos directos en operación y mantenimiento, además de impulsar proyectos empresariales y mejoras ambientales en el entorno del lago de As Encrobas. Coventina Renovables se comprometió también a programas de formación profesional para 450 residentes y a la instalación de 2 MW de autoconsumo fotovoltaico.
“"No hay Transición Justa sin un compromiso firme con el territorio. La estrategia del Gobierno busca que la descarbonización no deje atrás a ningún municipio, empresa o trabajador."
La empresa depositó una garantía de 52,8 millones de euros para asegurar el cumplimiento de sus compromisos. Además, el proyecto podría beneficiarse de 30 millones de euros en ayudas del Ministerio para proyectos innovadores de almacenamiento energético.
El alcalde de Cerceda, Juan Manuel Rodríguez, destacó la importancia del proyecto para paliar el impacto del cierre de la térmica y evitar un "drama social", valorando también el potencial turístico del lago de As Encrobas.




