Según los datos publicados por la Generalitat de Catalunya, los precios de las viviendas de alquiler han experimentado una subida mínima del 0,9% en el conjunto del territorio, mientras que en la capital catalana se ha registrado un descenso del 4,5%. Estas cifras contrastan con el incremento del 9,5% observado en las localidades donde no se aplican estas limitaciones.
El análisis del primer trimestre del año indica que el precio medio del alquiler en Barcelona se situó en 1.137 euros, lo que supone una reducción del 4,7% respecto al mismo periodo del año anterior. Además, el coste por metro cuadrado en la ciudad se ha estabilizado por debajo de los 17 euros.
En cuanto a la oferta, las estadísticas del Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica muestran que el número de nuevos contratos de alquiler ha vuelto a crecer en el primer trimestre, alcanzando los 3.404. Esto desmiente las previsiones de una reducción drástica de la oferta, aunque el ritmo de crecimiento se ha moderado en comparación con los niveles previos a la normativa.
“"Este diferencial territorial confirma que la regulación actúa allí donde hay más presión residencial y evita incrementos que habrían sido superiores a la inflación."




