La industria nuclear reclama alargar la vida de las centrales ante la inestabilidad geopolítica

La patronal nuclear argumenta seguridad y costes frente al calendario de cierre previsto para 2032 y 2035.

Imagen genérica de una central nuclear con paisaje mediterráneo.
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Imagen genérica de una central nuclear con paisaje mediterráneo.

La inestabilidad geopolítica internacional y el impacto en los precios de la energía han reavivado la petición de la industria nuclear para alargar la vida útil de las centrales atómicas en España más allá de los 40 años previstos.

Ante el calendario establecido por el gobierno español para el cierre de los reactores de Ascó en 2032 y 2035, y el de Vandellòs II en 2035, las compañías eléctricas propietarias defienden su capacidad técnica para operar de forma segura durante más tiempo. Esta posición contrasta con la de los grupos ecologistas, que exigen el cumplimiento del calendario y alertan sobre la pretensión de las nucleares de socializar los costes operativos y de gestión de residuos.
La industria nuclear se aferra a argumentos económicos y técnicos para defender la continuidad del parque nuclear estatal, mientras se mantiene pendiente la decisión final sobre la prórroga de la central nuclear de Almaraz, la primera programada para cerrar en noviembre de 2027. La guerra en Oriente Medio ha duplicado el coste del gas natural, utilizado por los ciclos combinados, mientras que el precio del uranio se ha mantenido estable, según un informe de Price Waterhouse Cooper (PWC).
Según los cálculos de la consultora, el cierre de una central como la de Almaraz podría incrementar la factura eléctrica un 24% para hogares y pymes y un 35% para grandes empresas durante 2025, con un impacto total estimado de 8.800 millones de euros. En un escenario sin nucleares en 2035, el sistema sería más vulnerable a las fluctuaciones del precio del gas, con una subida prevista de 22 euros/MWh en situaciones de tensión geopolítica.
"Ante la inestabilidad geopolítica, la necesidad de soberanía energética y los desafíos climáticos, la apuesta por esta tecnología es clara", ha defendido la presidenta de Foro Nuclear, Marta Ugalde. Añadió que España debe apostar por la continuidad de sus siete nucleares, que junto con las renovables, son "imprescindibles y complementarias" para un sistema energético seguro y sostenible.
Foro Nuclear destaca que los reactores atómicos operaron más horas el año pasado, aportando el 19,05% de la electricidad. A nivel mundial, más de 140 reactores tienen licencia para operar 60 años, y centrales similares a Almaraz podrían funcionar ocho décadas. La Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs II (ANAV) ha declinado hacer comentarios.
El divulgador nuclear Alfredo García considera que las centrales pueden superar los 40 años, ya que es una fecha mínima para amortizar la inversión. Argumenta que las centrales necesitan inversiones continuas en seguridad y renovación de equipos, citando el referente de Estados Unidos, donde muchas centrales tienen licencia para 80 años. Las centrales de Ascó I y Ascó II, que aportan el 60% de la energía en Cataluña, no requerirían inversiones extraordinarias, sino continuar las ya existentes.
García califica de "error muy grave" el plan del gobierno español de cerrar las nucleares, argumentando que las renovables, aunque necesarias, "no son suficientes". Opina que mantener la potencia de gas natural y cerrar las nucleares es un error de transición energética, ya que implica sustituir una energía baja en emisiones por una de alta, aumentando costes y dependencia exterior. Propone que el 30-35% de la energía provenga de la nuclear y el 65-70% de renovables.
Por el contrario, Ecologistas en Acción recuerda que el calendario de cierre fue un acuerdo voluntario con las eléctricas, motivado por centrales envejecidas y la rentabilidad decreciente ante el auge de las renovables. Su coordinador de Energía, Eloi Nolla, alerta de que el "lobby nuclear" busca precios fijos y reducción de tasas para residuos, haciendo que la ciudadanía pague los costes operativos. Considera el alargamiento de vida de las nucleares como "jugar a la ruleta rusa", citando los accidentes de Chernóbil, Fukushima y Vandellòs I.
Nolla defiende que el sistema energético está preparado para sustituir la nuclear por renovables, que ya representan un porcentaje significativo de la producción. Señala que en España las plantas atómicas han pasado del 20% al 9% de la producción eléctrica, y en Cataluña del 80% al 50%. Con las renovables instaladas, se podría producir un 20% más de electricidad, y muchas veces deben pararse por saturación de la red.
Finalmente, el portavoz ecologista mencionó que el debate sobre el Almacén Temporal Centralizado de residuos está cerrado con almacenes individuales, pero el proyecto de un almacén geológico en profundidad para 2072 queda pendiente de concretar.