Esta modificación urbanística es un paso fundamental para hacer realidad el proyecto Hub Mont-roig, una iniciativa promovida por el grupo Ametller Origen y considerada estratégica por la Generalitat de Catalunya. El cambio prevé la transformación de aproximadamente 112 hectáreas de suelo no urbanizable en un nuevo sector urbanizable destinado a actividades agroindustriales.
El plan contempla la construcción de invernaderos de alta tecnología para la producción hortícola, así como espacios dedicados a la investigación, la innovación y la formación dentro del sector agroalimentario. Una parte significativa de la superficie, más de 210.000 metros cuadrados, se destinará a sistemas públicos como zonas verdes, espacios libres y equipamientos, superando los mínimos legales exigidos.
Se reservan más de 57.000 metros cuadrados para equipamientos que podrán dar servicio al sector, incluyendo instalaciones técnicas y espacios formativos. En cuanto a la gestión del agua, el proyecto apuesta por la reutilización y la circularidad, con suministro de la red del Consorci d'Aigües de Tarragona y agua regenerada de la depuradora local.
Se han incorporado medidas para minimizar el impacto ambiental y paisajístico, como una franja perimetral de zonas verdes que actuará de pantalla visual y corredor ecológico, la conservación de la vegetación existente y el diseño de los invernaderos para integrarse en el relieve. También se prevé la protección de elementos del patrimonio rural.
Los costes de urbanización se estiman en unos 6,8 millones de euros, con una inversión global que superará los 50 millones. Ametller Origen prevé la creación de cientos de puestos de trabajo directos, especialmente de perfil técnico, además de la ocupación indirecta generada por la actividad.
El desarrollo se realizará mediante un instrumento urbanístico único para agilizar los plazos. Tras la aprobación inicial, el proyecto entra en fase de información pública y tramitación ambiental para posibles alegaciones.




