El ejercicio, incluido en el Plan de Emergencia Interior (PEI), ha contado con la participación del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), los Bombers de la Generalitat y la Guardia Civil. La situación ficticia ha comenzado a las 9.38 horas, provocada por rachas de viento superiores a los 110 kilómetros por hora y un fallo en el turbogrupo que ha derivado en la parada del reactor.
El escenario ha incluido un ataque externo con drones y dos intentos de intrusión en la instalación, lo que ha obligado a declarar la categoría IV del PEI, el nivel más elevado. Como medida preventiva, se ha recomendado el confinamiento de la población en un radio de 10 kilómetros alrededor de la planta.
Durante la jornada, se ha simulado un incendio en las instalaciones, la atención a un herido y el desalojo del personal no esencial. La Associació Nuclear Ascó-Vandellòs II (ANAV) ha destacado que estas pruebas son fundamentales para validar los protocolos de vigilancia radiológica y los procedimientos de descontaminación.




