Esta operación prevé la realización de aproximadamente 11.000 órdenes de trabajo y la sustitución de más de un tercio de los elementos combustibles que conforman el núcleo del reactor. Para llevar a cabo estas tareas, se requerirá la incorporación de más de un millar de profesionales adicionales con perfiles diversos.
Más del 90% de las actuaciones programadas corresponden a tareas de inspección y mantenimiento, además de actividades de mejora de la instalación que solo se pueden ejecutar con la central parada. Entre estas, destacan 21 modificaciones de diseño físicas y siete modificaciones de software informático, todas ellas relacionadas con diferentes sistemas de la central.
Durante esta parada, se realizarán intervenciones significativas como la sustitución del motor de la bomba de refrigerante del reactor (BRR) 'B', la revisión general de los sellos de la BRR 'C', y la limpieza mediante técnicas de lanza y chorro a presión del circuito secundario de los generadores de vapor. También se incluye la inspección por perfilometría láser de los manguitos térmicos de la tapa del vaso del reactor y la inspección visual remota del exterior de la tapa del vaso.
Una de las pruebas más relevantes que se llevará a cabo es la del sistema de rociado de la contención, una actividad que se realiza cada diez años, siguiendo la experiencia operativa internacional y las especificaciones técnicas de funcionamiento de la planta.




