La haba se consolida como fuente de proteína vegetal

Proyecto piloto del IRTA evalúa el potencial de la haba como alternativa proteica para la alimentación humana.

Imagen genérica de legumbres de haba recién cosechadas.
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Imagen genérica de legumbres de haba recién cosechadas.

El haba demuestra un alto potencial como fuente de proteína vegetal, según los primeros resultados del proyecto piloto “FAVAPROT” del IRTA, con ensayos realizados en diversas localidades catalanas.

El haba se está consolidando como un cultivo prometedor para la producción de proteína vegetal, a pesar de su complejidad agronómica y la diversidad de variedades y técnicas de cultivo. Esta tendencia queda reflejada en los resultados preliminares del proyecto piloto “FAVAPROT”, impulsado por el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) dentro de su Programa de Cultius Extensius Sostenibles.
El proyecto, que se extiende durante las campañas 2024-2025 y 2025-2026, cuenta con la colaboración de ACTEL SCCL y SEMILLAS FITÓ SA como beneficiarios, la coordinación de NACTIVA y el apoyo tecnológico del IRTA. El objetivo principal es determinar la viabilidad del haba como fuente de proteína vegetal para el consumo humano.
Se han llevado a cabo ensayos con variedades comerciales de haba equina y mayor en diferentes zonas experimentales como La Tallada d’Empordà, Fornells de la Selva y Sucs. En estos emplazamientos se han monitorizado parámetros clave como la germinación, la floración, la presencia de enfermedades, la altura de la planta, el rendimiento, el peso del grano y el contenido proteico.
Los resultados de la campaña 2024-2025 evidencian diferencias significativas según la variedad y la ubicación. En La Tallada d’Empordà, la variedad FABIOLA ha registrado el mayor rendimiento, mientras que PATAGONIA destaca por un alto contenido proteico. También se han observado variaciones en la resistencia a enfermedades como el óxido o la botritis.
En Fornells de la Selva, donde la presión de enfermedades ha sido menor, la variedad PROTHABON 101 lidera la producción, y PATAGONIA vuelve a destacar por su perfil proteico.
En Sucs, bajo condiciones de regadío, los rendimientos han alcanzado medias de 6.992 kg/ha, los más altos del estudio. En este entorno, VITABON ha sido la variedad más productiva, y PROTHABON 101 la que ha ofrecido el contenido proteico más elevado.
Las parcelas demostrativas en Girona y Lleida confirman que la provincia de Girona presenta un mayor rendimiento, mientras que Lleida destaca por el contenido proteico. Además, la presencia de impurezas en el grano cosechado ha sido mínima, inferior al 1%.
En cuanto a las prácticas agronómicas, la siembra realizada en noviembre y una densidad elevada de plantas han proporcionado los mejores resultados. En comparación con otros cultivos de invierno, el trigo mantiene el liderazgo en productividad, pero el haba se impone en aportación de proteína, seguida del guisante.
En conclusión, el proyecto señala que, a pesar de presentar rendimientos inferiores a otros cereales, el haba sobresale por su valor proteico. La selección cuidadosa de variedades y una gestión agronómica adecuada son factores decisivos para potenciar su viabilidad futura como cultivo.