Los visitantes de crucero que solo hagan escala en el puerto de Barcelona verán incrementada la tasa turística de manera significativa. Según el acuerdo alcanzado este martes en el Parlament por los grupos del PSC, Esquerra Republicana y Comuns, el recargo municipal podrá alcanzar los 24 euros, triplicando el importe actual. Sumando los seis euros del tribut del Govern, la tasa total para estos viajeros se establecerá en 30 euros.
La modificación de la ley que regula la tasa turística se incluirá como enmienda conjunta a la ley de acompañamiento a los presupuestos y se votará el próximo 2 de julio. Este cambio legislativo otorgará al Ayuntamiento de Barcelona, mediante la modificación de las ordenanzas fiscales, el margen necesario para incrementar hasta tres veces el recargo para los cruceristas que permanezcan menos de 12 horas en la ciudad.
El cuarto teniente de alcaldía de Economía, Hacienda, Promoción Económica y Turismo de Barcelona, Jordi Valls, ha defendido la medida argumentando el impacto negativo de los cruceristas de corta estancia. Según Valls, estos visitantes pasan una media de cinco horas en la ciudad, generan "densidades muy importantes" en zonas concurridas, realizan un gasto "reducido" y hacen un consumo intensivo de los servicios públicos. La medida se enmarca en la voluntad del gobierno de Jaume Collboni de reducir la masificación turística y se vincula al acuerdo entre el Port de Barcelona y el Ayuntamiento para limitar el número de terminales de cruceros.
El turismo es importante, pero más importantes son los vecinos y vecinas que viven en Barcelona.
Valls ha destacado que esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del gobierno municipal para contener la presión turística, que incluye también la intención de eliminar los pisos turísticos a partir de 2028. Por su parte, la portavoz de Esquerra, Ester Capella, ha celebrado el acuerdo como un paso hacia el equilibrio del sector, estimando que el incremento recaudaría más de 20 millones de euros anuales, que propone destinar a bonificar comedores escolares. El portavoz de Comuns en el Parlament, David Cid, ha reclamado "coherencia" a Jaume Collboni para aplicar el recargo "cuanto antes mejor", defendiendo su voluntad "disuasoria" y advirtiendo que "Barcelona no es un souvenir".




