La compañía aérea privada conectará ambas ciudades, sumando Charlotte a sus seis polos aéreos en Estados Unidos que enlazan con la capital catalana: Miami, Nueva York, Filadelfia, Dallas y Chicago.
Esta inversión por parte de American Airlines en Barcelona se basa en la confianza en el mercado estadounidense, a pesar de que el crecimiento del Aeropuerto de El Prat está al límite y pendiente de una ampliación.
Las nuevas conexiones aéreas sin escalas se consideran inversiones extranjeras en Cataluña. Se calcula que cada enlace de este tipo puede movilizar cerca de 150 millones de euros.




