Sidras Tuscany, la mejor sidra de Canarias, triunfa en imagen y presentación

La bodega de Valleseco, liderada por Vicente Marrero, revalida su título a Mejor Sidra de Canarias 2026 y destaca por su original imagen y presentación.

Botella de sidra con etiqueta de colores vivos de los años 80, con huerto de manzanos al fondo.
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Botella de sidra con etiqueta de colores vivos de los años 80, con huerto de manzanos al fondo.

La bodega Sidras Tuscany, ubicada en Valleseco, ha sido galardonada como la Mejor Sidra de Canarias 2026, revalidando su título y obteniendo también el premio a Mejor Imagen y Presentación por segundo año consecutivo.

Vicente Marrero Arencibia, propietario de Sidras Tuscany, ha logrado un hito en el mundo de la sidra canaria. Su marca, elaborada a partir de manzanas cultivadas en Valleseco, no solo ha sido reconocida como la Mejor Sidra de Canarias 2026 en el Concurso Oficial Agrocanarias, sino que también ha revalidado por segundo año consecutivo la distinción a Mejor Imagen y Presentación. Este último premio, en su variedad PET-NAT, se suma a dos medallas de oro obtenidas en las categorías de sidras espumosas y naturales.
La historia de Sidras Tuscany comenzó en 2018, cuando la familia Marrero asumió el cuidado de una finca de manzanos en Valleseco tras una lesión del padre. Fue en 2022 cuando Vicente Marrero tuvo la idea de crear una pequeña bodega, inspirándose en el apodo cariñoso de "Valle de Tuscany" que recibían los jóvenes de Valleseco en los años 70 y 80. La marca rinde homenaje a esa generación rural y se distingue por sus colores vivos y ochenteros en la etiqueta, diseñados junto al estudio Irübi.
Marrero confiesa que crear una bodega implica "más días de no estar seguro que días de alegría", enfrentando numerosas dificultades que considera "experiencias". Sin embargo, el reconocimiento temprano, como una medalla de plata en un concurso en Asturias el primer año, supuso un importante impulso comercial y moral. "Aquello fue un impulso comercial para nosotros. Reconocieron nuestro trabajo y aquello fue una alegría", afirma.
El nombramiento como Mejor Sidra de Canarias ha generado "shock" y optimismo en la bodega. Marrero destaca la importancia de este reconocimiento para el proyecto, pero subraya la necesidad de mantener la "humildad" y el trabajo diario. Reconoce la buena sintonía entre los sidreros canarios y el valor de estos premios para la visibilidad y el apoyo económico del sector.
Respecto a dedicarse al sector primario en Canarias, Marrero considera que es "menos arriesgado" cada vez, gracias al crecimiento natural de la capacidad de producción y a la venta de toda la producción anual. Además de la sidra, Sidras Tuscany ha apostado por el agroturismo, preparando sus instalaciones para visitas y organizando eventos como la "espichá de sidra", una degustación para los vecinos. "El norte todavía no está tan preparado para recibir turismo. El norte tiene esa asignatura pendiente", señala, notando un creciente interés de extranjeros por los productos de kilómetro cero y las bodegas del norte.
La manzana, "casi algo ancestral" y "motor del sector primario" en Valleseco, es fundamental para la identidad de la marca. Marrero destaca el valor de este producto único de las medianías altas de la isla, cuyo cultivo se está "rescatando" de fincas abandonadas. La sidra se elabora con manzana reineta, dulce y ácida, buscando un equilibrio que permite la fermentación natural y protege el producto, que se consume en su momento óptimo anual.
Aunque todavía existe desconocimiento sobre la producción de sidra en Valleseco, Sidras Tuscany participa activamente en ferias de kilómetro cero. El producto atrae a consumidores de unos 30 años hacia arriba, que buscan bebidas "más exquisitas". Marrero observa que, si bien la juventud bebe de forma diferente, la sidra sigue siendo una opción atractiva para socializar. El sector canario de la sidra gana visibilidad a nivel nacional a través de su participación en stands en Madrid y concursos en Asturias, además de la inclusión de Valleseco en la "ciudad europea de la sidra".
El próximo reto para Sidras Tuscany es mantener la calidad actual y la identidad arraigada a Valleseco, mientras se sigue "creciendo naturalmente" y "poniendo en valor" su producto.