La iniciativa, desarrollada por el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), cuenta con una inversión de 97.613 euros procedentes de los fondos Next Generation. El sistema está diseñado para el autoconsumo aislado y servirá como banco de pruebas para analizar el rendimiento energético y agronómico en las condiciones climáticas del archipiélago.
La instalación consta de 60 módulos fotovoltaicos bifaciales dispuestos en estructuras verticales con orientación norte-sur. Esta configuración permite captar radiación solar por ambas caras de los paneles, optimizando la producción energética y ofreciendo protección contra el viento en los cultivos.
Con una potencia instalada de 25 kWp, se estima una generación anual de 42.900 kWh. El equipamiento incluye sistemas avanzados de monitorización que permitirán evaluar la viabilidad de estas soluciones tecnológicas para su futura implementación en otras explotaciones agrícolas de las islas.




